Castillo de Argüeso - Cantabria

El castillo de Argüeso. Visita al cuarto castillo de Cantabria

El castillo de Argüeso o Castillo de San Vicente de Argüeso es considerado el cuarto castillo de Cantabria. Dicen que esta tierra cántabra no fue pródiga en castillos y prueba de ello es que sólo se conservan 2 en la costa, el de San Vicente de la Barquera y el de Castro Urdiales y este en el interior, el Castillo de Argüeso. Existió al menos uno más, el de Santander, hoy desaparecido.

El castillo de Argüeso o castillo de San Vicente de Argüeso

Castillo de Argüeso desde el pueblo – Cantabria

El castillo de Argüeso se encuentra en lo alto de un cerro, junto a la localidad del mismo nombre, a los pies del puerto de Palombreras, paso natural a la costa a través del valle del Saja.

Construido sobre una antigua ermita, la ermita de San Vicente de la que el castillo recibe su nombre, este castillo mantiene la duda de si era castillo o no lo era y de ahí la consideración de Cuarto castillo de Cantabria. Comenzó siendo una torre construida en el siglo XII sobre una antigua ermita. Posteriormente en el siglo XIV se construyo la otra torre, más defensiva y fue durante el siglo XV cuando ambas torres se unieron.

La primera referencia escrita que se ha encontrado sobre este castillo data de 1410, en una orden en la que la reina Catalina de Lancaster ordena entregar el castillo a Doña Leonor de la Vega quien fuese la madre del Marques de Santillana.

Visita al Castillo de Argüeso

La visita al Castillo de Argüeso la dejamos para el final del día. Tan al final, que si nos descuidamos no nos permiten entrar. No teníamos claro si el castillo era visitable, que lo es, así que como podíamos ir en cualquier momento del día pusimos rumbo al castillo tras pasar la tarde visitando el poblado cántabro que hay en el mismo pueblo.

Castillo de Argüeso – Cantabria

Dejamos el coche a los pies del castillo y subimos hasta la entrada. La puerta principal del castillo estaba abierta y accedimos al patio de armas del mismo. Tras observar el patio accedimos a la recepción donde adquirimos las entradas para la visita y nos contaron algunas cosas sobre el castillo. Su historia, su abandono y su paso a manos del pueblo, así como su proceso de restauración y el maravilloso trabajo artesano de todas las maderas utilizadas para la restauración.

La visita comienza en la parte construida después de la restauración. Antes de restaurarlo, tan solo quedaban en pie parte de las torres algo de los muros.

Pasamos bajo el arco que da entrada al castillo, único arco conservado. Pasamos a la nave principal, donde encontramos el acceso a la parte más antigua del castillo y la escalera de acceso a las plantas superiores y las torres.

La parte más antigua del castillo; la base de una de las torres del castillo. En este lugar se conservan los pocos restos originales que quedaron entre las ruinas del castillo. Una gárgola en el suelo, al fondo una rueda de molino y también en el suelo, el único trozo de madera que formó parte de la estructura original y que se encontró bajo los escombros.

Continuamos visitando el castillo y subimos a ambas torres. Para llegar a las torres primero hay que pasar por lo que hoy son salas de exposiciones y de reuniones que se encuentra en las plantas de la nave que une ambas torres. Desde sus ventanas se puede ver el patio del castillo y el pueblo por un lado y el valle por el otro.

Matacán del castillo y vistas de Argüeso – Castillo de Argüeso – Cantabria
Observando los dominios del castillo desde sus ventanas – Castillo de Argüeso – Cantabria

Desde aquí accedimos a ambas torres. Primero subimos la torre defensiva, la torre que da acceso a las almenas que hay sobre la nave principal del castillo.

Después, la torre que se encuentra sobre los restos originales y que muestra lo que fueran las estancias con reproducciones de lo que fuese una habitación de esta torre de vigilancia.

Estancia representada en una de las torres del castillo de Argüeso – Cantabria

Ninguna de estas torres ellas tiene acceso a las almenas superiores. Sin embargo, si pudimos acceder a las almenas que hay sobre la nave principal y observar desde allí las vistas del territorio que dominaba el castillo.

Terminamos la visita al castillo recorriendo el patio de armas, observando las tumbas que rodeaban hace siglos la ermita de San Vicente y subiendo al matacán de madera que se encuentra sobre la puerta principal. Esta estructura sobre la puerta hace´las veces de primera defensa contra quienes antaño conseguían llegar a las puertas de la muralla del castillo.

Horarios y precios del Castillo de Argüeso o Castillo de San Vicente de Argüeso.

El precio de acceso al interior del castillo y sus exposiciones es de 2€ para mayores de 3 años y de 1,5€ para grupos de más de 15 personas.

Los horarios de visita del castillo son los siguientes:

  • HORARIO DE INVIERNODel 1 de noviembre al 31 de marzo: de 10:30 a 14:00 y de 16:00 a 17:30 hs
  • HORARIO DE VERANODel 1 de abril al 31 de octubre: de 10:30 a 14:00 y de 16:00 a 18:30 hs
  • ESPECIAL VERANODel 16 de julio al 31 de agosto: de 10:30 a 14:00 y de 16:00 a 19:30 hs
  • CERRADO (es recomendable llamar al castillo para confirmar): 24, 25 y 31 de diciembre,  1 y 6 de enero.

Ubicación del castillo de San Vicente de Argüeso

Parte trasera del castillo de Argüeso, sobre el parking – Cantabria

El castillo de Argüeso se encuentra junto a la localidad del mismo nombre. Justo antes de entrar al pequeño núcleo urbano de Argüeso hay un desvío que cruza sobre el puente que salva el río; esta calle nos llevará hasta el parking que hay junto al castillo. El castillo se ve antes que el propio pueblo, así que llegar hasta sus puertas no tiene complicación alguna para quien quiera visitarlo.

Otros sitios de interés en los alrededores.

Argüeso y sus alrededores ofrecen al visitante varios sitios que visitar. Estos sitios son ideales para pasar una mañana o una tarde en tu paso hacia la Cantabria costera o de regreso hacia el interior.

Anselmo
Informático, Viajero, aficionado a la fotografía, montañero, cervecero... me encanta viajar desde que tengo mis propios ingresos e intento disfrutar de cada minuto libre para practicar mis aficiones, que no son pocas.