Visita a El Djem, el anfiteatro romano de Túnez

El Djem y por supuesto el anfiteatro romano de Túnez estaba en nuestra ruta por el sur de Túnez en Coche. Es un sitio bastante impresionante, pues ya desde la carretera que nos llevaba con dirección a Sfax se veía el majestuoso “circo romano” sobresaliendo por encima del resto de edificios de la pequeña localidad de El Djem.

El anfiteatro romano de El Djem, Túnez.

Llegar al anfiteatro es sencillo, pues se le ve en todo momento. Junto al propio circo romano de El Djem hay un parking donde vehículos privados y autobuses pueden aparcar durante el tiempo que dure la visita al anfiteatro. El parking está justo al lado contrario de la puerta de acceso, así puedes ver todos los puestos de recuerdos que rodean este emblemático lugar de Túnez antes de entrar.

El anfiteatro, construido en el 238 DC está muy bien conservado y rehabilitado y se puede pasear prácticamente por todos sus rincones. Las galerías, el foso, la grada (parcialmente restaurada), las celdas…

El coso del anfiteatro

Comenzamos nuestra visita entrando directamente al coso, pasando por un enorme arco que da acceso a la arena del anfiteatro romano.

Entrada a la arena del Anfiteatro romano de El Djem - Túnez

Entrada a la arena del Anfiteatro romano de El Djem – Túnez

En el medio del coso, una rejilla de metal cubre lo que fueron las celdas o jaulas. Desde el centro se puede observar toda la estructura del antiteatro romano de El Djem. A un lado, donde ya no existe la grada, podemos ver los arcos que soportaban la majestuosa estructura y que servían como accesos a la grada, al otro lado, la grada restaurada. En su época dorada, este anfiteatro tenía una capacidad de 35.000 espectadores.

En la arena del Anfiteatro de El Djem - Túnez

En la arena del Anfiteatro de El Djem – Túnez

Panorámica de el Anfiteatro de El Djem - Túnez

Panorámica de el Anfiteatro de El Djem – Túnez

Las celdas del anfiteatro de El Djem

Continuamos nuestra visita bajando a las celdas que hay bajo el coso, bajo la arena del anfiteatro. Un pasillo principal recorre de lado a lado el diámetro de la elipse que es la zona de juego. A ambos lados del pasillo, varios arcos dan acceso a distintas celdas.

Celdas del anfiteatro romano de El Djem - Túnez

Celdas del anfiteatro romano de El Djem – Túnez

Celdas del anfiteatro de El Djem - Túnez

Celdas del anfiteatro de El Djem – Túnez

Salimos de allí tras recorrer las distintas celdas y continuamos la visita por nuestra cuenta a este impresionante edificio.

Pasillos y corredores del anfiteatro de El Djem.

Comenzamos a recorrer los pasillos que llevan a los distintos vomitorios de las gradas. Enormes arcos construidos, como todo el anfiteatro, con arenisca sustentan lo que aún queda en pié. A través de estos corredores se puede llegar a la grada, donde puedes sentarte e intentar sentir lo que debía ser aquello hace casi 2000 años. Estos pasillos llevan también a los vomitorios que hoy ya no llevan a ninguna grada, pero que se han convertido en perfecto miradores para observar el anfiteatro.

Pasillos interiores del afiteatro de El Djem - Túnez

Pasillos interiores del afiteatro de El Djem – Túnez

Gradas y parte alta del anfiteatro.

Desde la zona más alta del anfiteatro romano a la que se puede acceder, las vistas del circo son impresionantes y dan una visión general de esta construcción que se mantuvo en pié hasta el siglo XVII, cuando el anfiteatro romano de El Djem se desmontó para construir la ciudad. Desde aqui de nuevo podremos osbservar las arcadas descubiertas a un lado, las gradas restauradas al otro y al fondo, un pequeño jardín desde el que las vistas del anfiteatro también merecen la pena.

Coso del anfiteatro romano de El Djem - Túnez

Coso del anfiteatro romano de El Djem – Túnez

Vistas del anfiteatro de El Djem desde los jardines - Túnez

Vistas del anfiteatro de El Djem desde los jardines – Túnez

Anfiteatro de El Djem o Ksar de la Kahena

Este impresionante anfiteatro también se conoce como Ksar de la Kahena. Kahena era una princesa bereber que allá por el siglo VII intentó frenar el avance de los musulmanes que venían desde Cartago. La historia sobre esto no es muy clara, hay quienes dicen que Kahena se refugió en el anfiteatro y resistió allí 4 años, siendo traicionada y decapitada por su “amante” otras lecturas, dicen que murió combatiendo, otras que fue capturada y se suicidó con veneno. En cualquier caso, parece que lo que si fue probable, es que su hijo adoptivo, un esclavo de sus guerras contra los musulmanes, traicionó a Kahena.

Quizás también te interesen estos lugares de Túnez que visitamos.

Ver los comentarios
Valora este artículo: 1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (1 votos, Valoración: 5,00 sobre 5)
Al hacer una valoración se recoge una cookie con la IP de tu dispositivo
Cargando…

Siempre que viajes, viaja seguro. Consigue tu 5% de descuento por leer nuestro blog.

Si te gustó el artículo, por favor,compártelo.

Sobre el Autor

Informático, Viajero, aficionado a la fotografía, montañero, cervecero... me encanta viajar desde que tengo mis propios ingresos e intento disfrutar de cada minuto libre para practicar mis aficiones, que no son pocas.

Artículos Relacionados

UNIRSE A LA DISCUSIÓN

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.