Visitando Roma en una semana- Itinerario completo

Roma en una semana y si te descuidas te falta tiempo. Si, así es, nuestro viaje a Roma ha sido un noparar de visitas y de recorrer la ciudad de un lado a otro. Os dejo el detalle de todos y cada uno de nuestros días durante nuestra visita a Roma en una semana.

DÍA 1 : COMIENZA LA VISITA A ROMA EN UNA SEMANA

El vuelo nos salió por 85 €, desde Barajas al aeropuerto de Ciampino, Roma. Nos vieron unas chicas de Muñopedro pero no dijeron nada a Eva. Desde allí hay varias opciones para llegar a la estación de Termini: una por 2.70 €, en la que tienes que ir en bus hasta la estación de tren de Ciampino y desde allí en tren, y la otra por 6 € que es un bus que va directo a Termini, y te deja en la Vía Marsala.

Cogimos un apartamento por AirBnB, en la Calle Sabelli (barrio de San Lorenzo), para 3 personas (6 noches), por 485,56 € que estaba a 1,9 km de la estación, y fuimos andando (caía un chirimini). Nos recibió el suegro de la dueña, que sólo hablaba italiano y demasiado rápido para poder entenderlo. Después de dejar la maleta e instalarnos, como habíamos comido en el avión, nos fuimos a dar un paseo nocturno por los sitios más reseñables de Roma: Santa María la Maggiore, por Via Cavour y desembocando en el Coliseo y Foro Romano, todo iluminado, precioso. Como chispeaba había poquita gente así que… perfecto.

Después cenamos en el restaurante Andrea, cerca de Termini, recomendado por el Tripadvisor, por 33 € las 3, platos caseros italianos muy ricos. Cenamos pronto y nos fuimos a la zona de nuestra casa a comprar en el supermercado para los desayunos pues tenemos un Carrefour 24 h, 7 días.

Nuestra casa es pequeñita, con 3 camas (2 de ellas en 2 altillos en los que no se puede poner uno de pie) y una cocina con casi todo menos lavadora y microondas. Lo que echamos en falta fue la luz solar, ya que era un bajo interior y sólo nos entraba la luz por una ventana en lo alto. Nos acostamos pronto para levantarnos temprano.

DÍA 2 : TOMA DE CONTACTO CON LA CIUDAD (con toda)

Nos levantamos prontito para a las 9 salir de casa ya desayudadas y con un bocata para comer donde nos pillara porque la idea de hoy era patearnos toda la ciudad para tener un primer contacto.

Monumento Vittorio Emmanuel

Monumento Vittorio Emmanuel II

Fontana de Trevi y Monumento Vittorio Manuel II

Como primer punto de partida de todos los días teníamos que llegar a Termini y desde allí, en el día de hoy tomamos la Piazza della Republica, hasta la plaza Barberini, y desde allí por vía del Tritone hasta llegar a la Fontana di Trevi. La fuente la verdad es que es impresionante, por su tamaño y por dónde está ubicada (encajonada). Eso sí… sobraba mucha gente.

Desde allí callejeamos hasta llegar a Via del Corso que nos llevó al monumento más grande y que se divisa desde todos los miradores de Roma en la Piazza Venezia: el monumento a Vittorio Manuel II (también llamado máquina de escribir) que es muy moderno ya que se terminó en los años 1924 a 1927. Como está hecho de mármol blanco se divisa desde todas partes y a su vez sirve de mirador. He leído que recibió muchas críticas, ya no sólo por su tamaño y porque supuso la destrucción de un barrio medieval, sino porque debido a su color blanco, en días soleados  es molesto para la vista.

No está permitido subir a la parte más alta del todo pero sí hasta un mirador desde donde pueden verse varias construcciones romanas como el Foro de César, Foro de Trajano, Foro de Augusto y también parte del Coliseo.

Teatro Marcelo, Campidoglio e Isla Tiberina

Desde allí, continuamos caminando hacia el Teatro Marcelo, pasando antes por la zona de los museos capitolinos (Campidoglio) plaza diseñada por Miguel Ángel en 1538 y actualmente rodeada de 3 palacios, donde hay una buena vista también del Foro romano.

Pasado el Teatro, siguiendo la vía del mismo nombre acabamos desembocando en el río Tíber, a la altura de la isla Tiberina (ahí aprovechamos para ir al baño, y sin darnos cuenta nos metimos en un tanatorio ups!). Esta zona de la ciudad es preciosa!! atravesamos los 2 puentes que unen la isla con la ciudad. Desde la misma isla se ven varios puentes que cruzan el río, muchos de ellos de piedra y preciosos.

Bajamos unas escaleras para seguir caminando por la ribera del río… un paseo libre del bullicio de la gente y los coches de la ciudad. A mí me relajó un montón!! aprovechamos el silencio, el agua, la tranquilidad, para comernos el bocata viendo a un castorcillo chapoteando por allí.

Castel Sant Angelo y la plaza del Vaticano

Seguimos el curso del río hasta llegar a la altura del Castel Sant Angelo, que vimos sólo por fuera porque cobraban entrada y no nos llamó mucho la atención lo que había dentro. Continuamos caminando hasta la plaza de El Vaticano, que está muy muy cerquita y allí nos hicimos alguna fotillo saltando y vimos su inmensidad. Este día no entramos en la Basílica de San Pedro ni en los museos ni nada… sólo fue una toma de contacto.

Piazza del Popolo y Piazza de España

Continuamos caminando, saliendo ya del Vaticano, y buscamos una heladería con urgencia; paramos en una de la Vía Cola di Rienzo a comer un heladito de 2 bolas (3 €).

Piazza Popolo – Roma

Continuamos por esa misma vía hasta desembocar en la Piazza del Popolo, una plaza muy grande (de cemento, sin ninguna sombra) donde había gente haciendo pompas de jabón y cantando. Estaba muy entretenida. Está muy cerquita de la Villa Borghese, pero ahí no subimos.

Después de un breve descanso continuamos por Via del Corso (a cada paso veíamos un friso, un capitel, una escultura, etc…) y después giramos por una callecita a mano izquierda para desembocar en la Piazza de España: conocida por una escalinata blanca que desemboca en una iglesia. Por lo que vimos está siempre llena de gente así que aprovechamos para sentarnos otro ratito y descansar, que nuestros riñones iban acusando ya las horas de caminata.

Desde allí, de nuevo en marcha hacia la zona de Termini, donde buscamos en Tripadvisor un sitio para cenar pronto. El sitio fue La Regina y nos salió a 46 € entre las tres, plato, postre y un vinito a nuestra salud. Caminito de casa nos paramos en una terraza de nuestra misma calle a tomarnos un vinito blanco (16 € la botella!!) y de ahí, a casa a ducharnos y descansar, que menudo día de paliza teníamos encima!!!. A lo tonto, entre bobeo, plan para mañana y demás hasta las 12 no nos fuimos a dormir.

DÍA 3: COLISEO, FORO ROMANO Y PALATINO. CIRCUS MÁXIMUS Y TRASTÉVERE

Nos levantamos a las 7:30, no porque nos diera la luz del sol si no porque nos fuimos despertando. Desayunamos con calma y salimos sobre las 9, a quemar Roma.

Fuimos caminando hacia el Coliseo… qué bonito es por fuera!!! Como sabéis, es un anfiteatro, construido en el Siglo I D.C. que en su día albergaba a unos 65.000 espectadores. Lo peor de todo, y que nos iría acompañando a lo largo del día, son las hordas de gente por todas partes: miles de turistas haciendo cola y cientos de personas vendiendo rutas guiadas ¡¡qué agobio!!

En algún foro habíamos leído que si no habíamos sacado la entrada por internet el mejor sitio y con menos gente era la taquilla del Palatino, así que allá nos fuimos. Sólo tuvimos que esperar 15 min a que nos atendieran, y sacamos la entrada para los 2 sitios: Coliseo, Foro Romano y Palatino, y además cogimos un audioguía (uno para el Coliseo y otro para el Foro y Palatino).

Entrada Coliseo + Foro + Palatino = 12 €.

El coliseo romano.

Nos fuimos a la zona del Coliseo y del Arco de Constantino, haciendo tiempo y sacando fotos, pues la entrada viene con una hora de ingreso. Cuando se acercaba la hora, nos fuimos a la zona que nos habían dicho y preguntando nos pusimos en una cola a esperar (no hay señalización, sólo varias personas por allí pululando que te informan). Luego preguntamos y nos pusieron en otra, volvimos a preguntar y nos cambiaron ¿¿dónde está la cámara oculta?? ¿¿Nos están tomando el pelo??? ¡¡Qué mala organización!! Nos cambiaron 3 o 4 veces de cola hasta que nos pusimos en la que parecía que era la nuestra.

Al entrar, cogimos el audioguía y te hacen seguir una ruta por dentro con unos números que tú vas escuchando. Nuestra segunda decepción en cuanto a organización fue el audioguía: ya no sólo no coincidían los números de fuera con la explicación, sino que, lo que explicaba era historia pura y dura, es decir no te decía “estás en el punto 4 donde se situaban los plebeyos para ver los juegos” si no que te hablaba en general, de para qué se usaba el Coliseo, cosa que sabemos la mayoría… El caso es que a ninguna de las 3 nos gustó la explicación.

Cuando íbamos a salir había una garita (también sin señalizar ni ningún cartel) en la que teníamos que dejar el audioguía… menos mal que se nos ocurrió preguntar….en fin… Entramos a las 12 y antes de las 14 teníamos que estar en el otro sitio a recoger el audioguía del Foro (habíamos dejado en DNI de señal).

El Foro romano.

El Foro romano – Roma – Italia

Se supone que aquí no teníamos que esperar cola y uno que nos informaba nos dijo lo contrario… protestamos y al final dijo “perdón, me he equivocado”.. te lo digo, para matarles.

Nos metimos en el Foro romano sin comer ni nada, sólo un poco de queso que yo llevaba en la mochila. Descansamos un poco a la entrada, pero sin tregua, porque el audioguía hay que devolverlo a las 3 horas (esta vez funcionaba mejor).

La verdad es que … es impresionante!! A cada paso que das hay unas ruinas con historias increíbles, muchas de ellas conservadas desde hace casi 2000 años gracias a que fueron convertidas en iglesias y apropiadas por el papado. El Foro era la zona central de la ciudad donde tenían lugar el comercio, los negocios, la prostitución, la justicia, etc.. Originalmente fue un terreno pantanoso que fue drenado para construir el alcantarillado de la ciudad en el siglo VI a.C.

Lo que yo pueda deciros aquí sobre todo lo que hay, lo podréis encontrar mejor en cualquier guía de la ciudad, o en libros históricos. Yo desde luego, quedé asombradísima. Hay monumentos que sobrecogen porque te imaginas cómo han sido en su origen y te parecen increíbles. Entre ellos me impresionaron los restos de la Basílica de Constantino, por sus enormes dimensiones, restos de columnas y capiteles por todas partes como del Templo de Saturno y el Templo de Vespasiano y Faustina, el Arco de Séptimo Severo y de Tito, etc.

El monte Palatino

Desde allí se divisa perfectamente el monte Palatino, que es una de las colinas de Roma donde se situaban los palacios imperiales. Desde lo alto del monte hay una preciosa vista del Foro.

Según la mitología, el monte Palatino fue donde un pastor encontró a los niños Rómulo y Remo y a la loba que los amamantó. Él y su esposa los cuidaron y cuando ellos crecieron, mataron a su tío abuelo, que había quitado el trono a su abuelo, y ambos decidieron erigir una nueva ciudad propia a las orillas del río Tíber. Tiempo después, tuvieron una fuerte discusión y al final Rómulo mató a Remo. Luego se arrepintió y a su nueva ciudad la llamaría Roma, en memoria de su hermano Remo… qué cosas!!

A lo que iba, cuando se divisa el monte desde el Foro se ven grandes muros de contención hechos de ladrillo, pues bien… servían para ampliar la zona alta y albergar así más edificios imperiales. Como en casi todos los casos, en la edad media todos los templos y palacios de la zona quedaron en ruinas y encima se construyeron iglesias y castillos. Al igual que en el caso del Foro Romano, lo mejor es que os ilustréis sobre la zona con una guía o un libro de historia porque hay muchísimo que ver (aunque tengo que reconocer que a esta hora estábamos moribundas y no profundizamos mucho).

Desde una zona del Palatino hay unas buenas vistas del Circus Máximus que actualmente es una explanada.

Circo Máximo y el Trastévere

Salimos de la zona del Foro y Palatino sobre las 16:30 de la tarde, devolvimos el audioguía y comimos en un sitio muy tranquilo, sin apenas ruido, música tranquila y fresquito, al lado del Circo Máximo… qué paz!! El restaurante se llamaba 0,75 y comimos estupendamente.

Después nos tiramos un poco en el césped y continuamos andando hasta la zona del río, lo cruzamos y fuimos al barrio del Trastévere. Nada más llegar a la Piazza principal visitamos la Basílica de Sta Mª del Trastévere y como fue la primera que visitamos del mismo estilo nos pareció muy bonita: por fuera no es muy vistosa pero por dentro el ábside está recargado de  mosaicos dorados del siglo XII y de frescos y esculturas por todas partes. Nos dimos un breve paseo por el barrio, sus callecitas adoquinadas llenas de terracitas y tiendas de artesanía.

Hicimos la compra por el barrio del Trastévere y nos volvimos andando a nuestro barrio, hicimos la cena, cenamos (huevos revueltos con espárragos y gambas) y a dormir, muertas matadas!!

DÍA 4: CATACUMBAS / SAN GIOVANNI/PLAZA NAVONA/ MONTE GIANICOLO

Nos levantamos a las 8 y salimos a las 9:30, caminando como siempre (lloviendo) en dirección a la Via Apia que está cerca de nuestra casa, pero, luego nos dimos cuenta de que esa es la Nuova y nosotras buscábamos la Antica.

Catacumbas de San Calixto

Tuvimos que ir andando a la Plaza San Giovanni y desde allí coger el bus 218 (1 billete = 1,50 € que puedes usarlo 100 min) hasta la puerta de las Catacumbas de San Calixto.  Sólo se puede entrar con visita guiada por 8 €. Entramos en el pase de las 12 de la mañana y la verdad es que son impresionantes!! Son 20 km de galerías, en los que se han encontrado más de 500.000 sepulcros, excavados en la roca. Dentro no dejan hacer fotografías pero pudimos descender varios metros,

Basílica de San Giovanni y Basílica de San Clemente

Volvimos a coger el bus y como estaba dentro de los 100 min no tuvimos que pagar. Paramos cerca de la Archibasílica de San Giovanni il Laterano (aquí todas las basílicas son lo que llamamos nosotros iglesias) y aprovechamos para verla por dentro (todas las basílicas son gratuitas). A todas nos pareció enorme, ya no sólo su fachada y sus 11 enormes estatuas de obispos, si no su interior. También enormes son las estatuas de los 12 apóstoles de la nave central. Tiene un claustro al que se puede entrar pagando una entrada, pero no lo hicimos.

Aprovechamos que la lluvia nos dio una tregua y nos comimos unos cacahuetes sentadas en un banco (también escasean). Después continuamos caminando por Vía San Giovanni in Laterano pasando de nuevo por la zona del Coliseo, plaza Venecia y Vía del Corso, para ir al Panteón.

Paramos en el camino a visitar la Basílica de San Clemente, (hicimos tiempo hasta que abrieron a las 15 h y aprovechamos para comernos los bocadillos) que nos la habían aconsejado, pero… bueno, es bonita, pequeñita, pero por lo visto tiene más historia. Hay una zona que se visita pagando a la que no entramos. Tiene una zona ajardinada donde hay baños así que, aprovechamos también para entrar.

Piazza Navona

Continuamos nuestro camino, entre la marabunta de gente hasta que llegamos al Panteón. Había una cola enorme así que… no la esperamos y continuamos andando hacia la Piazza Navona donde nos sentamos a comer unos cacahuetes un buen rato, observando a la gente y a los militares (hay por todas partes). Estuvimos viendo las fuentes (Fuente de los 4 ríos de Bernini es la más famosa) y desde allí, como nos pillaba relativamente cerca, volvimos al Trastévere.

Monte Gianicolo

Subimos al Monte Gianicolo, desde donde hay unas vistas buenas de la ciudad, aunque como el día estaba nublado no se veía del todo nítido. También los árboles impedían un poco la vista pero bueno.. pudimos ver también la cúpula de San Pedro.

Como estábamos muy cansadas volvimos en el autobús U hasta Termini, pero nos tocó esperar 20 min. En Termini nos compramos unos billetes de bus/metro por si el domingo por la mañana no hubiera nada abierto. En el barrio, hicimos compra, cenamos (pasta con ensalada), ducha y salimos a tomar algo por nuestro barrio hasta las 2. Hay barecillos chulos y en uno de ellos estuvimos cantando y bailando canciones italianas y de los 80 internacionales…

DÍA 5: BASÍLICA SANTA MARÍA LA MAYOR / MOISÉS DE MIGUEL ANGEL / PANTEÓN / TRASTÉVERE / QUIRINALE

Hoy nos levantamos algo más tarde y hasta las 10 y pico no salimos de casa. Otro día andando casi sin parar.

Basílica de Santa María la Mayor

Primero fuimos a visitar (llovía así que con paraguas) la Basílica de Sta Mª la Mayor por dentro (también gratuita) porque por fuera la habíamos visto casi todos los días. Esperamos 10 minutillos de cola nada más. La fachada principal parece la de un palacio con una torre cuadrada de ladrillo pero desde la Plaza del Esquilino se pueden ver 2 bóvedas La basílica es impresionante, aunque por dentro me pareció menos grande que la de San Giovanni. Son del mismo estilo: con el ábside con mosaicos de colores muy vistosos y dorados, todo muy recargado, frescos, esculturas de todo tipo y de muchos artistas, entre ellos Bernini, que tiene su tumba allí (muy discreta, por cierto).

Basílica de San Pietro in Vincoli y el Moises de Miguel Angel.

Desde allí salimos andando a la basílica de San Pietro in Vincoli, ya que allí estaba el Moisés de Miguel Ángel. La entrada de la basílica se encuentra después de subir unas escaleras y pasar por un arco muy chulo lleno de vegetación. La fachada no es la típica de una basílica ni de una iglesia si no, sólo unos arcos amarillos. Casualmente llegamos justo 5 min antes de que echaran a la gente porque cerraban a las 12:20 (tienen horarios bastante raros).

Nada más salir cayó un buen aguacero… estuvo toda la mañana chaparreando casi sin parar, pero nosotras hicimos nuestro recorrido andando bajo la lluvia.

El panteón

Panteón – Roma – Italia

Nos dirigimos después hacia el Panteón, ya con la idea de esperar la cola que hiciera falta, pues era nuestro tercer intento. Había gente, sí, pero la cola avanzaba rápidamente ya que dentro la gente está poco tiempo. Sólo esperamos 5 min y una vez dentro la vista hacia arriba de la bóveda te deja sin respiración: es la mayor cúpula de hormigón de la historia (hasta la de San Pedro es más pequeña) y como es bastante bajita parece que está ahí mismo.

El Trastévere y Plaza Quirinale

Salimos y descansamos un ratito sentadas en una acera y buscamos un sitio para comer. Fuimos a Da Baffeto un restaurante de pizzas recomendado.¡¡qué ricas!! (3 pizzas medianas y 1 botella de agua = 33 €).

Con la tripa llena nos hemos ido a bajarlo al Trastévere y nos hemos comido un helado sentadas en la plaza. Vagando por las calles nos topamos con la Iglesia de Santa Cecilia y pasamos a verla un momento. Desde allí fuimos andando otra tiradita hasta la plaza del Quirinale, donde se supone que había unas buenas vistas de la ciudad, pero no vimos nada y menos panorámico, así que, después de descansar un poco, nos volvimos a Termini, y como siempre y desde allí al barrio, a la compra, cena, ducha y muy prontito a la cama porque ha sido otro día agotador y además, mañana pretendemos ir a ver los museos vaticanos muy temprano.

DIA 6: MUSEOS VATICANOS / BASÍLICA DE SAN PEDRO

Nos levantamos tempranito para desayunar, hacernos bocata y prepararnos mentalmente para un día de colas inmensas ya que no llevábamos entrada para los museos vaticanos, y ya habíamos leído antes que íbamos a tener que esperar. Fuimos andando hasta la estación de metro de Vitorio Enmanuele y fuimos hasta Ottaviano. El metro sólo tiene 2 líneas y está bastante descuidado, oscuro, sucio… con poco mantenimiento vaya. Desde la boca de metro fuimos andando a la cola de los Museos Vaticanos.

Los Museos Vaticanos

Llegamos allí a las 9 y esperamos 2 horitas de reloj. Aprovechamos para hacer el check in de los billetes de vuelta y yo me fui a imprimirlo a una tienda de internet. Por fin pasamos, pagando una entrada de 17 € con una audioguía (por 8 €).

El museo tiene muchísimas cosas: hemos leído que si cada persona se queda 1 min observando cada obra de arte, necesitaría 14 años para poder ver todo… Pues sí, es así… Lo malo y lo que me agobió muchísimo fue la cantidad de gente que había dentro. Yo pensé que una vez que pasáramos la entrada iba a haber menos gente, pero no… las salas son muy pequeñas y son a modo de pasillos ensanchados, por lo que la gente sigue un itinerario marcado y vamos como borregos, unos detrás de otros, no  podías pararte porque casi te arrollaban los que venían detrás… qué agobio!!!

Me gustó mucho el museo Etrusco (estaba casi vacío) y también las estancias de Rafael.

Llegamos a la Capilla Sixtina y más de lo mismo… es impresionante el trabajazo que tiene pero había tanta gente que le quitaba todo el encanto al lugar… Yo, que no soy mucho ni de ciudad ni de arte, si llego a saber lo que me esperaba dentro no había entrado!! Creo que es un abuso que te cobren 17 € por entrar a un museo y no puedas verlo tranquilamente… pero claro, es mucho mejor seguir ingresando esas cantidades de dinero.

A las 14 salimos al jardín que hay cerca de los museos y nos comimos el bocata, con vistas a la cúpula de San Pedro y después entramos en la Sala de los Carruajes, donde se conservan los carruajes, coches y papamóviles que llevaban a los papas desde hace muchos años.. también me gustó mucho y me pareció muy curioso.

La Basílica de San Pedro

Después nos tocó esperar la cola para entrar a la Basílica de San Pedro (esperamos 45 min). La entrada es gratuita y hay que pasar un arco de seguridad como el de los aeropuertos. Por dentro… es impresionante!!! Es como todas las que hemos visto juntas, más grande, más recargada de estatuas, mosaicos, frescos…. Aquí se encuentra la Piedad de Miguel Ángel, protegida por un vidrio después del ataque de un enfermo mental en 1972.

Salimos de allí camino de casa y pensamos que, como el billete de bus/metro te dura 100 min desde que picas, podíamos parar cerca de Villa Borghese para pasear un poco por ahí y ver las vistas desde uno de los miradores que dan a la Piazza del Popolo. Las vistas son muy chulas, la verdad… lo único que no pudimos pasear mucho por el jardín… lo dejamos para el próximo viaje.

Marchamos hacia casa de nuevo en metro hasta Termini y luego andando. En casa descansamos un poco y luego cenamos en el restaurante que está al lado de nuestra casa (Porca Vacca) donde cenamos muy rico. Después una charlita y a dormir.

DÍA 7: CEMENTERIO DE VERANO

Nos levantamos a las 8, desayunamos, recogimos todo, hicimos maleta, etc y nos fuimos andando al Cementerio Monumental de Verano, que nos pilla cerquita de casa y yo tenía curiosidad sobre cómo enterraban ahí. La verdad es que tiene zonas muy bonitas, e igual que por las calles te encuentras esculturas, pinturas, etc de todo tipo y condición, aquí es lo mismo. Lo que nos llamó la atención también es que en lugar de lápidas rectangulares, son cuadradas… no sé cómo se meterá ahí el féretro.

Cementerio de Verano – Roma

Volvimos a casa a las 11, y a las 11:30 dejamos la casa, porque la propietaria nos dijo que hoy venían otros inquilinos y la tenía que limpiar. Así que… con las mismas, fuimos andando a Termini tranquilamente, cogimos el bus de vuelta al aeropuerto (otros 6 €) y esperamos hasta la salida del avión, que era a las 16:25.

Aquí termina nuestra visita a Roma en una Semana; una semana muy completa sin parar de visitar monumentos, barrios y sitios de interés.

Cara y Cruz de nuestra visita a Roma en una semana.

A continuación os dejo lo que para mi ha sido la cara y la cruz de esta visita a roma en una semana.

Cara:

La ciudad tiene tantas cosas que ver que tienes la sensación de no haber visto nada: ruinas romanas, templos, obeliscos, murallas de ladrillo, acueductos, catacumbas, basílicas impresionantes llenas de esculturas, mosaicos, frescos y obras maestras, plazas, fuentes con esculturas de grandes artistas, calles plagadas de edificios históricos, o trozos de ellos… Lo mejor de todo es que para ver muchas de esas cosas el acceso es gratuito: puedes ver la Piedad y el Moisés de Miguel Ángel sin tener que pagar.

Tiene barrios con mucho ambiente, restaurantes y bares para aburrir (parecido a España), tiene un río impresionante donde se respira una rara tranquilidad para estar en el centro de la ciudad y todo lleno de fuentes de agua.

Cruz:

Para ser una ciudad Europea tan importante, tan llena de turismo y visitantes que acuden a la Ciudad del Vaticano, está bastante dejada: basura por todas partes, paredes pintadas (no graffitis), aceras rotas (no podíamos rodar las maletas más de 3 m sin encontrar una grieta, por lo tanto os recomiendo que llevéis mochila), transporte público pésimo o inexistente (una cosa es que no puedas hacer metro porque hay monumentos históricos o enterramientos que lo prohíben y otra cosa es que tengas sólo 2 líneas lúgubres, con luces fundidas, sucias, sin mantenimiento aparente…). El tráfico es infernal, el ruido no digamos (al estar asfaltadas con adoquines cada vez que pasa un coche tienes que dejar de hablar porque no se te escucha), nadie para en los pasos de cebra, nunca, parece como si no existieran, y la gente de los comercios osca, seca y antipática.

Es muy difícil encontrar una papelera decente, o un banco donde poder sentarte, las aceras son estrechas y poco transitables.

En cuanto a las zonas turísticas… gestión cutre y mala organización a pesar de llevar siglos de experiencia en el tema… pocos carteles en castellano (sí en alemán o francés), incluso en la taquilla del Palatino, una mujer que vendía las entradas no sabía castellano y muy poco inglés ¿me lo explica alguien?

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