Visitar Formentera en 10 días – Diario de Viaje

La verdad es que he llegado a la conclusión de que este tipo de viaje no es mi estilo… todo el mundo me lo decía y yo lo corroboré estando allí. Para empezar la isla de Formentera es muy muy pequeña, tan sólo tiene 81 km cuadrados con lo cual hay poco o nada que hacer, salvo ir a la playa. Es muy recomendable eso sí sobre todo para los que les guste mucho el turismo de sol y playa pues las playas son preciosas y el agua cristalina. Es por eso por lo que no es mi viaje favorito, pues yo soy castellana de interior y prefiero montaña.

El viaje no lo organicé yo si no que íbamos con un grupo de unas 30 personas aproximadamente, en formato “convivencia en albergue” con lo cual no todo dependía de mí en todo momento.

Imprescindible: Llevar o alquilar o comprar sombrilla.

Día 1- Llegada a Formentera en Ferry desde Denia

Teníamos que coger el ferry en Denia a las 9 de la mañana y estar allí 1 hora antes, con lo cual, como salíamos desde Valencia nos pusimos el despertador a las 5:45 de la madrugada… qué sueño!!! De Valencia a Denia hay unos 105 km, a lo largo de la autopista (9 euritos de peaje) con lo cual llegamos perfectamente a la hora que nos habían dicho.

Como nos sobró un poco de tiempo desayunamos 4 cositas que habíamos comprado en el super el día anterior y a las 9 nos montamos en el ferry, con un viaje de 3 h hasta llegar a la isla. El trayecto nos permitió conocer a algunos de los que serían nuestros compañeros de viaje.

Nada más llegar al puerto de Formentera muchos ya habían alquilado su coche o moto y nosotros que íbamos con la idea de coger una bici, nos esperamos al día siguiente y nos montamos en un bus urbano (son bastante caros) para llegar al albergue. La ciudad donde nos hospedábamos se llamaba Sant Francesc, y sorprendentemente no tiene playa!!!

Como imaginarás, la oferta hotelera de Formentera es enorme, así que no tendrás problema en encontrar un alojamiento a tu gusto.

Ver hoteles, hostales y albergues.

Nada más llegar nos asignaron habitación a compartir entre 8, colocamos las maletas y nos reunieron para explicarnos un poco en qué iba a consistir la convivencia de estos 7 días. Pusimos un bote de 50 euros para poder comer y desayunar todos los días (comer fuera es caro) y además nos dijeron que teníamos que hacer turnos para cocinar y hacer compra de comida por habitación.

Después, mis otros 2 compañeros de viaje y yo buscamos un sitio para comer en el pueblo (10 € de menú) y después preguntamos en la oficina de turismo por alquiler de bicicletas y nos dijeron que en Sant Francesc no había, … sólo hay en el puerto. Volvimos al albergue y aprovechando que no había nadie nos echamos una siestecita porque estábamos agotados. Con mucha calma nos cogimos las cosas de playa y nos bajamos en bus (por 2,55 € cada uno) a la PLAYA DE MIGJORN a darnos el primer baño de las vacas. Volvimos en el mismo bus a las 9:25 para cenar con el grupo: hoy cocinaban y compraban los monitores por ser el primer día.

Después de cenar, nos fuimos a la plaza del pueblo a escuchar un concierto de Jazz en directo (hay todos los sábados en verano) y a ver qué tipo de gente se movía por estas tierras. Duramos hasta la 1:30 que nos vinimos a dormir al albergue.

Día 2 – Alquiler de bicicleta en La Savina y la playa de Levante

No nos pusimos despertador y nos fuimos levantando a partir de las 9:30 de la mañana… lo mejor es que cuando desayunamos estábamos casi solitos y estuvimos tranquilos y a nuestro ritmo.

Después bajamos en el bus a LA SAVINA, que es el puerto principal de la isla y donde se alquilan todos los vehículos habidos y por haber. Lo más usado son las motos… toda la isla está llena de ellas. Nosotros preguntamos en varias oficinas de alquiler de bicis y la más barata fue PUJOLS que nos costaba 33,60 euros una bici de montaña para los 7 días. Tenías que dejar depósito de 20 € y si por cualquier cosas decides dejar la bici antes, te devuelven la diferencia… a mi me pareció estupendo!!!

Cogimos 3 bicis, con sus correspondientes candados, pulpos y luces y nos fuimos al super a comprar algo para comer y ya de paso cogimos una caja de fruta vacía para ponerla encima del transportín y poder llevar cositas. Por fin partimos hacia la playa. Escogimos la PLAYA DE LEVANTE que está al norte de la isla, atravesando las salinas, a unos 5 km. Dejamos candadas las bicis y caminamos un poco hasta llegar a la playa para darnos un baño reparador. Comimos en la playa pero como no había sombra era un poco insufrible. Acabamos por ir a una terraza a tomar algo para poder estar un ratito a la sombra (una minibotella de agua 2 € y una coca cola 4 €).

La actividad que habían propuesto los monitores para la tarde de hoy a las 18 era jugar al voleibol en esa playa así que… allí me vi, en el primer partido de mi vida, jajja. La verdad es que me lo pasé fenomenal y me reí mucho. Cuando empezaba a anochecer recogimos redes y nosotros de vuelta al albergue con la bici. En vez de tomar la carretera como hicimos antes, nos fuimos por carreterillas y caminos secundarios hasta el albergue…. No es difícil orientarse.

Nos duchamos, tendimos la ropa mojada, nos cambiamos, cenamos y después de que recogieran todo nos pusimos a jugar a juegos de mesa hasta las 2:30 de la mañana.

Día 3 – Snorkel en Can Marroig

Nos levantamos sobre las 9 y pico, sin prisa para desayunar. Hoy nos toca a nuestra habitación hacer la cena por lo que, nada más terminar el desayuno, fuimos al supermercado que hay al lado del albergue a hacer la compra para a cena. También aprovechamos para comprar lo que íbamos a comer hoy.

Después de dejarlo todo en el albergue cogimos el kit playero y nos fuimos en bici a CAN MARROIG (unos 4 km también), más por intuición que por la señalización. Dejamos las bicis en un parking y fuimos andando a la playa donde estaban ya los monitores. No es una playa de arena, si no de rocas y por eso no hay gente. Hicimos snorkel y vi una estrella de mar J. Comimos el bocata tranquilamente, rodeado de lagartijas y volvimos los 5 a la zona de parking para volver en bici al albergue y empezar a hacer la cena.

Teníamos de chef a Ana Ruth que nos daba instrucciones para hacer la cena. Además de comida hicimos una presentación con baile y nos echamos unas risas ensayándolo….

Después de recoger, charlamos con la gente y yo me fui a leer a la cama un rato y luego intentar dormir.

Día 4 – Cala Saona y Punta de la Gavina

Como ayer todo el mundo estuvo de juerga, cuando me levanté no había nadie desayunando y por eso lo hice rápido. Me duché y nos fuimos preparando para irnos a la playa de nuevo. Esta vez el destino era CALA SAONA (más o menos 4 km), una calita muy bonita en la que por suerte encontramos una sombra. Nos bañamos y allí pasamos toda la tarde.

Sobre las 18 vino un pequeño grupo a jugar al volei en la playa y yo aproveché para darme un paseo en soledad hasta una torre que se veía al fondo, en PUNTA DE LA GAVINA. A buen paso me tomó llegar casi 1 hora pero al menos hice algo diferente que no fuese bañarme y playa. Fui a lo largo de toda la costa viendo los acantilados… preciosos!!A mi vuelta, recogimos las cosas y nos fuimos en bici al albergue a ducharnos y cenar, ver la semifinal del futbol . Luego paseamos por el pueblo y al albergue, a charlar y echar una partida de cartas. Nos acostamos a las 3:15.

Día 5 – Cala de los Muertos y Faro de la Mola

Nos levantamos y desayunamos con calma y cogimos la bici para ir a la CALA DE LOS MUERTOS (a unos 9 km), un sitio muy chulo pero muy pequeño por lo que se recomienda ir pronto y coger sombra. Comimos allí y luego nos fuimos al FARO DE LA MOLA (otros 6 km) que es el punto más al este de la isla y al que hay que ir subiendo un puerto de 192 metros de altura, con algunas rampas muy majas y unas vistas alucinantes.

El pueblo de LA MOLA está 2 km antes de llegar al faro y en él estuvimos en un mercadillo donde había música en directo. Las cosas que se vendían eran las típicas de todos los mercadillos pero mucho más caras.

Después volvimos con la bici por la carretera principal, al km 11, donde está el PIRATABUS, que es un bar que abre hasta las 10, justo después de ver la puesta de sol. Después, vuelta en bici de noche… fantástico porque fuimos por unos caminos paralelos a la carretera (ésta suele tener mucho tráfico porque es la única que atraviesa la isla).

Llegamos al albergue, nos duchamos y cenamos… habían cocinado caldero murciano rico rico.

Día 6 – Torrente de Algar y Faro de Barbaria

Como todos los días, nos levantamos sin hora, desayunamos tranquilamente y nos fuimos a hacer una rutita corta en bici, evitando la playa porque estábamos cansados de sol.

Primero fuimos al Torrent de Algar, la desembocadura de una torrentera de agua (ahora no llevaba) con un montón de algas que se forman por la humedad.

Desde allí nos fuimos hasta el FARO DE BARBARIA (unos 11 km en total), llegando ya con un sol de justicia. En esa zona no hay apenas sombra, salvo el mismo faro y una torre, que es donde nos pusimos a comer.

Las lagartijas de faro de Barbaria

En cuanto sacamos la comida nos vimos rodeadas por un montón de lagartijas que, al contrario que pasaba otras veces, en lugar de huir en cuando se lo decíamos, se acercaban más y más… se nos subían a la mochila, a las piernas y no nos dejaban comer… Tuvimos que ponerles un cepo consistente en la tapa pringosa de una fiambrera para que mientras ellas la chupaban, nosotras pudiéramos comer a gusto. Comimos más o menos bien, aunque alguna valiente acababa por subirse a nosotras, incluso algunas saltaban para llegar a la comida!!! Impresionante!! Al final acabamos por dejarlas subirse a nosotras, por la espalda, las piernas….nos acabó por dar gustillo sus patitas en la piel, … aunque a veces nos mordían. La gente que pasaba por allí se nos quedaba mirando flipando.

Después de estar así más de 2 horas, nos fuimos a dar un paseíllo por los acantilados y a meternos a una cueva que hay cerca del faro y a la que se accede por un agujero en el suelo. Aquí estuvimos genial, con fresquito, haciéndonos fotos hasta que llegó una familia y… en fin.

Esperamos fuera a que llegara resto del grupo para ver la puesta de sol desde allí… preciosa!!! Como no hay ningún chiringuito en la zona, nada más ponerse el sol todo el mundo se marcha así que, nada más salir el último coche, salimos nosotros de noche con las bicicletas y las luces puestas. Me gustó mucho pedalear de noche J (unos 8 km por carretera)

Llegamos al albergue, cenamos, me duché y me arreglé porque hoy tocaba salir a conocer la noche …Fuimos al BLUE BAR, un bar a orillas de la playa muy mítico. La música no estaba mal del todo, al menos se podía bailar, así que… allí estuvimos unos cuantos dándolo todo. Me acosté a las 5 de la mañana.

Día 7 – Els arenals

Nos levantamos sobre las 10 y pico; desayunamos y como nos tocaba cocinar hicimos la lista de la compra y nos fuimos al super; y ya de paso compramos cosas para comer. A lo tonto salimos de casa sobre las 13:30 y nos fuimos con la bici a la playa de ELS ARENALS (a unos 8 km)a pasar otro día playero, jugando a la pelota. Otra playa que no tiene sombra pero aprovechamos palos de sombrillas rotas y las atamos a unos pareos para formar una haima chula y así poder estar a la sombra para comer.

Volvimos al albergue sobre las 18, nos duchamos y demás, e hicimos la cenita aprovechando los ingredientes que sobraban. Después de cenar y recoger nos quedamos en el albergue jugando a las cartas hasta las 3:15

Día 8 – Cala Saona y los acantilados de Sa Talaia

Nos levantamos sobre las 10:30 para desayunar antes de la actividad del día: remar. Cogimos las bicis y fuimos a La Savina, el puerto, donde están las empresas de alquiler de kayak. Alquilamos 2 canoas y nos salió a 20 € la primera hora; 4 h por 35 €.

Salimos sobre las 12:30 y llegamos a las 16:30. La verdad es que fue una paliza para los que no estamos acostumbrados; pero mereció la pena porque nos recorrimos parte de los acantilados de la zona oeste de la isla. Llegamos a Cala Saona (que ya conocíamos) y SA TALAIA, la zona más bonita de acantilados. Las formaciones que deja el mar contra las rocas son fantásticas y las aguas cristalinas. Aquí, dejamos la canoa anclada a un yate y nos dimos un chapuzón rico rico.

Después de dejar la canoa, vuelta en bici al albergue. Llegamos sobre las 17. Comimos algo más; café, un poco de siesta, ducha, me cambié de ropa. Nos fuimos todos a cenar nuestra última cena a un sitio que había reservado uno de los monitores. Los sitios son bastante caros y éste fue el más barato que encontró, a 25 € por barba.

Regresamos al albergue a por el coche y nos fuimos al BLUE-BAR. Allí estuvimos todos bailando como posesos hasta que cerró, sobre las 4. Hora de dormir a las 5:15

Día 9 – Regreso a casa

Nos pusimos el despertador a las 9 para recoger todo, limpiar, empaquetar y repartir la comida. Yo me traje bastante, porque la querían tirar!! Maaaadre. El ferry salía a las 12 de la mañana del puerto de la Savina. Por suerte, nos bajaron las maletas en el coche y pudimos devolver las bicis antes de irnos.

Llegamos a Denia a las 15 h… foto final, despedida y emprender el camino a Madrid.

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Comentarios

  • sonsoles 20/09/2017 at 19:45

    por favor! que albergue es del que hablas? quiero ir a formentera y no me salen lbergue de hab compatidas! solo hoteles y hostales! si me lo pudieras decir por fvor te lo agradeceria muchisimo! gracias!

    Responder