Visita a la ciudad de Pirán – Una tarde en la costa de Eslovenia

Visitar Pirán en un día, mejor dicho, en una sola tarde. Así fue nuestra rápida visita a la ciudad de Pirán dentro de lo que fue nuestra visita de una semana a Eslovenia con niños.

La ciudad de Piran se encuentra en los pocos kilómetros de costa que tiene Eslovenia. Tras nuestras visita a la cueva de Postojna y la visita al vivario de proteus por la mañana; y la visita al castillo de Predjama a mediodia, partimos hacia la ciudad de Piran, donde llegamos aproximadamente a las 17:30.

Llegada a Pirán en coche

Siguiendo las indicaciones del GPS llegamos justo hasta el puesto fronterizo que separa Eslovenia de Croacia. Por fiarnos del cacharrito dejamos a un lado la ciudad de Pirán y acabamos entrando en Croacia, ya que cuando nos dimos cuenta no nos quedaba más remedio. En el puesto fronterizo preguntamos cual era la mejor opción para volver a llegar a Piran y seguimos sus indicaciones. En lugar de volvernos, recorrimos unos 15km por terreno croata y entramos de nuevo a Eslovenia por otro punto fronterizo que nos llevó por una carretera que pasa junto al casino y el aerodromo para llegar por fin a la ciudad de Pirán y al parking cubierto de varias plantas donde dejamos el coche, pues esta prohibido circular por la ciudad.

La salida del aparcamiento te lleva hasta el mismo punto donde puedes tomar el bus gratuito que te llevará hasta el mismo centro de la ciudad. La plaza junto al puerto deportivo.

Visita a la ciudad de Pirán. Qué ver en Pirán.

Os contamos qué ver en Pirán en un día, mejor aún, en una tarde. Recorrimos la ciudad de Pirán andando. Comenzamos por la plaza Taritini para continuar por las “playas” y el paseo marítimo desde donde subimos hasta la iglesia desde la que hay muy buenas vistas; subimos callejeando por el centro para llegar a la muralla y finalmente bajamos de nuevo callejeando por las estrechas callejuelas hasta la plaza Tartiri.

Plaza Tartini

El autobús gratuito que va desde la zona del parking al centro de la ciudad pasa con bastante frecuencia; y te deja junto a la plaza Tartiti. Esta es la principal plaza de Pirán. Una enorme plaza con varias terrazas de bares y restaurantes. En la plaza se encuentra la oficia de información y una estatua de Giuseppe Tartini; músico y compositor italiano, de cuando Pirán era italiano, claro. En esta plaza empezó y terminó nuestra visita a Pirán.

Panorámica de la Plaza de Piran; Plaza Tartiri - Eslovenia

Panorámica de la Plaza de Piran; Plaza Tartiri – Eslovenia

Las playas de Pirán

Tras un vistazo rápido a la enorme plaza Tartini comenzamos nuestra visita. Recorrimos todo el paseo marítimo, repleto de gente bañándose y tomando el sol en las enormes rocas que hacen la vez de playa. No son playas de arena, toda la costa eslovena es rocosa y en Pirán han hecho pequeños espigones con escaleras para que los bañistas puedan pasar desde el paseo marítimo hasta el mar. Todo el paseo que discurre junto al mar estaba repleto de gente con toallas y sombrillas que disfrutaban del buen tiempo.

Playas de la ciudad de Piran - Eslovenia

Playas de la ciudad de Piran – Eslovenia

Viajando como viajábamos, con una niña de 3 años, al final nos tocó meternos en el agua. Dejamos, como tantos otros, las toallas y mochilas (bien vigiladas por uno de nosotros) en el pequeño muro que separa el mar y las rocas del paseo. Nos pusimos los bañadores y nos metimos en el agua… todo el suelo es de roca, y aunque bien es cierto que las piedras están ya pulidas por la erosión, nuestros pies no están preparados para andar sobre pequeñas piedras que a pesar de ser redondeadas, nos parecía que eran puntiagudas al plantar los pies sobre ellas. No olvidéis unas chanclas.

Disfrutando de las playas de Piran - Eslovenia

Disfrutando de las playas de Piran – Eslovenia

La iglesia faro de Pirán – Cerkev Marije Zdravja

Continuamos nuestro paseo hasta el faro o hasta la iglesia, pues parece que tiene las dos funciones. Una iglesia que está ubicada en el punto más extremo de Pirán, más allá solo hay mar. Con una torre circular y una planta poco común, es un lugar curioso de visitar. En su tejado, una luz hace las veces de faro.

Iglesia Faro de Pirán - Eslovenia

Iglesia Faro de Pirán – Eslovenia

Tras el baño en las playas y el paseo que nos llevó hasta esta iglesia; llegó la hora de descansar un rato. Nos sentamos en una de las numerosas terrazas del paseo, en este caso en la terraza de una heladería donde nos comimos un merecido helado. Aprovechamos esta parada para echar un vistazo al mapa de la ciudad y decidir que visitaríamos el resto de la tarde.

Helado en Pirán - Eslovenia

Helado en Pirán – Eslovenia

Iglesia principal de Pirán – Župnijska cerkev sv. Jurija

Optamos por subir hasta la principal iglésia, o al menos la que más se ve, de Pirán. Callejeando por estrechas callejuelas fuimos subiendo hasta llegar a la Iglesia; Župnijska cerkev sv. Jurija. Desde allí las vistas de la ciudad de Pirán son una gozada. Tienes a tus pies toda la ciudad, con sus tejados naranjas, su plaza, el puerto… un sitio muy recomendable.

Panorámica de Piran - Eslovenia

Panorámica de Piran – Eslovenia

No pudimos visitar la iglesia, pero si acceder a patio que hay frente a ella. Un lugar desde el que se puede disfrutar de unas preciosas puestas de sol sobre el Meditarreneo. El sol se pone justamente en esa dirección.

La muralla de Pirán

Tras un buen rato observando el mar y la ciudad de Pirán a nuestros pies; nuestra ruta improvisada nos llevó hasta la Muralla de Pirán. Llegamos cuando quedaban apenas treinta minutos para el cierre. Adquirimos los billetes que nos daban acceso y subimos a la muralla ya con los últimos rayos de luz. La muralla cuenta con varias torres a las que se puede subir y disfrutar de las vistas que ofrece. El acceso a las torres se hace por estrechas y empinadas escaleras que llevan hasta lo más alto. Se puede recorrer un buen trozo de la muralla y disfrutar de las vistas que ofrece a ambos lados.

Murallas de Pirán - Eslovenia

Murallas de Pirán – Eslovenia

De vuelta a la plaza Tartini de Pirán

Ya era de noche cuando bajamos de la muralla y poco más teníamos la posibilidad de visitar; así que bajamos callejeando hasta la plaza donde cenamos en una terraza al son de la música que u grupo interpretaba en un pequeño escenario. Al parecer son típicos estos conciertos en las noches de verano de Pirán.

Nada más terminar la cena cogimos de nuevo el bus gratuito que te lleva hasta el parking; y desde ahí partimos hacia Liubliana, pues teníamos mas de una hora de viaje.

Esta fue nuestra visita a la ciudad de Pirán, en la costa eslovena. Una visita muy rápida en tan solo una tarde; visita en la que disfrutamos de esta pequeña ciudad que aún mantiene ese ambiente italiano en cada rincón. Una ciudad costera que se puede recorrer andando sin ningún problema. Recordad que el acceso a la ciudad en coche está prohibido.


El mismo día que visitamos Pirán, también visitamos:

Quizás también te interese.

Ver los comentarios
Valora este artículo: 1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 Estrellas (2 votos, Valoración: 5,00 sobre 5)
Cargando…

Siempre que viajes, viaja seguro. Consigue tu 5% de descuento por leer nuestro blog.

Si te gustó el artículo, por favor,compártelo.

Sobre el Autor

Informático, Viajero, aficionado a la fotografía, montañero, cervecero... me encanta viajar desde que tengo mis propios ingresos e intento disfrutar de cada minuto libre para practicar mis aficiones, que no son pocas.

Artículos Relacionados

UNIRSE A LA DISCUSIÓN