Llegada a México y visita rápida a la capital, Ciudad de Mexico.

Llevábamos tiempo detrás de ir a visitar a nuestro amigo Chesus a México y después de mucho mirar agencias nos dimos cuenta de que para el turista habitual y para las agencias de viajes México es la “Riviera Maya”, lo demás debe ser algo que sujeta la península del Yucatán. Estuvimos mirando paquetes de 15 días para luego escaparnos e ir por nuestra cuenta, muchas veces esta opción es la más económica, pero nada, las agencias consideran que con 10 días 9 noches tienes suficiente para estar tostándote al sol y bebiendo y comiendo gracias a una pulsera que te ata a un hotel.

Al final cogimos un vuelo directo a México DF, llegamos allí al amanecer, creo que eran aproximadamente las 6:30 de la mañana, cambiamos un poco de dinero antes de salir de la terminal y al pasar el último control nos revisaron el equipaje porque llevábamos embutidos para nuestro anfitrión, así que revisaron si cumplían la normativa de etiquetado que permite introducir este tipo de derivados del cerdo en el país y nos dejaron continuar. Esto sería lo más tranquilo de nuestro día de llegada al DF pues aquí comenzó un día sin parar ni un minuto hasta que nos fuimos a dormir.

Chesus nos recogió en el aeropuerto y nos llevó a su casa, un pequeño apartamento de dos plantas, donde estuvimos un ratillo y cuando ya era una hora prudencial nos llevo a conocer a quienes son ahora otros buenos amigos mexicas, Viky y Miguel. Así que casi sin parar ya estábamos Raquel y yo en la otra punta del DF; en una bonita casa de madera, de dos plantas también, en un pinar a unos 3000msnm. Un sitio ideal para pasar un par de días y aclimatar un poco para visitar algunos volcanes del país mexica, el Nevado de Toluca (4680msnm) y si nos quedan ganas el Iztaccíuatl (5230msnm).

Aquí pasaríamos nuestra primera noche, junto a un esqueleto de papel maché de tamaño natural que Viky tenía en el salón de casa desde el día de muertos. Tras la presentación pertinente comenzamos a aclimatar también nuestros paladares y estómagos a los sabores de las comidas y bebidas mexicanas, era casi la hora de comer así que salimos en coche a un restaurante cercano para comer algo, estábamos nosotros solos como únicos comensales, por lo que rápidamente recibimos las primeras clases sobre chiles, tacos, tamales… lo que pica lo que pica menos etc y bebimos nuestra primeras chelas (si, la cerveza en México se llama así), modelo y pacífico.

Después de probar lo que nos recomendaron y conocernos un poco más durante la corta y agradable comida, paramos en una pequeña tienda donde tenían, colgados de un palo, unos curiosos chorizos verdes que no podían evitar llamar la atención de quienes estamos acostumbrados o otro color, compramos unos pocos para llevarlos a casa y hacerlos en los días posteriores, pero creo que no pasaron del desayuno de la mañana siguiente.

Adaptando nuestros paladares a la comida mexicana con Viky y Miguel

Adaptando nuestros paladares a la comida mexicana con Viky y Miguel

Chorizos Verdes Méxicanos en una tienda local.

Chorizos Verdes Méxicanos en una tienda local.

Qué ver en un día en Ciudad de México

Ya en pleno centro histórico de la ciudad de México, y con los síntomas de no haber parado desde que salimos de casa en Madrid hacía ya unas 24 horas, comenzamos a una rápida visita por el centro de Ciudad de México.

El palacio de bellas artes de Ciudad de México.

Fuimos directamente a ver el Palacio de Bellas Artes, situado junto al parque conocido como Alameda Central. Este palacio es realmente curioso por la mezcla de estilos arquitectónicos que se usaron en su construcción, Art nouveau y Art decó (eso rezan los folletos). En su interior alberga varias salas donde se representan obras teatrales, un restaurante y unos enormes frescos en sus paredes obra de famosos artistas mexicanos.

A nosotros nos vino muy bien para descansar un poco en su interior, sentados en los bancos del interior, al fresquito…

Palacio de Bellas Artes, México DF

Palacio de Bellas Artes, México DF

Viendo los cuadros expuestos en el interior del Palacio de Bellas Artes en México DF

Viendo los cuadros expuestos en el interior del Palacio de Bellas Artes en México DF

Visitando el Zócalo, la plaza mayor de México DF.

Después de descansar, salimos hacia El Zocalo, la plaza mayor de la Ciudad de México, dejando de lado la enorme torre de Seguros Latinoamericana que visitaríamos días después, pues tiene en lo más alto un mirador desde el que se ve toda la Ciudad de México.

Continuamos por la Avd. Francisco I. Madero, repleta de tiendas a uno y otro lado de la calle, joyerías, cafeterías, tiendas de ropa, heladerías, y una o dos iglesias que dejamos de lado hasta llegar a la plaza. Una plaza enorme y repleta de gente donde se encuentra la catedral, conocida como Catedral Metropolitana de la Asunción de María y el museo del Templo Mayor, restos del principal templo de la ciudad antes de la conquista española y de donde por lo visto se sacaron las piedras con las que se construyó la catedral.

Por esa zona fue curioso ver a los hechiceros que allí están, con los trajes típicos, llenos de coloridas plumas, purificando a la gente que se acerca a pedírselo, a cambio siempre de algunas monedas. En esta parte, en el lateral de la catedral y cerca del museo del Templo Mayor hay en el suelo una enorme maqueta que representa como era antes de la llegada de los españoles la ciudad de Tenochtitlan que por entonces era una ciudad ubicada en una una isla que hoy por hoy es imposible adivinar.

Avd. Francisco I Madero, México DF

Avd. Francisco I Madero, México DF

En la fecha de nuestra visita, en plena plaza estaban montando un gigantesco arbol de navidad y una pista de hielo que días después veríamos totalmente terminados.

Nuestros anfitriones, Miguel y Viky nos llevaron al Hotel Ciudad de México, desde donde pretendían mostrarnos las geniales vistas del impresionante Zócalo que hay desde la azotea, pero no nos dejaron subir así que nos llevaron a otro sitio, al Best Western Hotel Magestic. Subimos hasta la cafetería en un viejo ascensor que maneja un ascensorista y allí tomamos unas chelas y disfrutamos de las vistas que teníamos desde el balcón que estaba abierto al público; aunque aprovechamos un momento de despiste de los camareros para acceder a una sala cuyas ventanas daban directamente a la plaza e hicimos también alguna foto.

Zocalo Panoramica - México DF

Zocalo Panoramica – México DF – Ciudad de México

Visita al bar la Ópera para ver los disparos de Panchi Villa

Va cayendo el sol y con el nuestros parpados, pero aún tenemos fuerzas como para llegar hasta el bar La Ópera.Es un famoso bar chilango en la calle 5 de mayo; conocido porque según cuentan por este bar pasaron Pancho Villa y Emiliano Zapata y a Pancho Villa le dió por disparar al techo. Es cierto que en el techo hay un agujero, ahora, que lo hiciera o no una bala disparada por el revolucionario queda en lo que cada uno quiera creer.

Con una decoración que parece no haberse cambiado desde que se fundó; espejos, sillas y mesas de madera, muebles de madera labrada y una iluminación tenue pero suficiente, este bar posee un encanto especial, un ambiente realmente acogedor.

Mientras tomábamos unas cervezas y esperábamos a que llegara nuestra cena, tres músicos se pusieron a nuestro lado a tocar aquellas canciones que les pedíamos, sobre todo de Rocío Durcal.

Comiendo Chiles en el Bar La Ópera - México DF

Comiendo Chiles en el Bar La Ópera – México DF

Músicos en el Bar La Ópera - México DF

Músicos en el Bar La Ópera – México DF

Llega la hora de marcharnos a dormir. Llevamos casi 36 horas sin parar y no somos capaces de aguantar despiertos el trayecto que hay desde el centro histórico del DF hasta las afueras donde Miguel y Viky tienen su casa. Ha sido un día duro, pero aún tenemos muchos días por delante.

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Sobre el Autor

Informático, Viajero, aficionado a la fotografía, montañero, cervecero... me encanta viajar desde que tengo mis propios ingresos e intento disfrutar de cada minuto libre para practicar mis aficiones, que no son pocas.

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