Malta - Ese pequeño país

Imagen de Tiomat

Bueno, pues haciendo un esfuerzo por contaros algo de Malta que no encontréis en las guías, aquí os dejo este pequeño relato.

La primera impresión que me traigo de Malta es que es un país… pequeño, muuuy pequeño. Por más que antes de ir puedes leer lo pequeño que es, realmente no se hace uno una idea hasta que no está allí y lo ve. Malta es una pequeña isla de unos treinta y pocos kilómetros de largo por unos quince de ancho, y el país lo componen 2 islas más: Gozo, famosa porque en sus costas naufragó San Pablo, y Comino, famosa por ser una de las paradas de Ulises; cada una de ellas más pequeña que la anterior, en Comino únicamente vive una familia, y posee un único hotel y una única playa. A pesar de ello, en el país son algo más de 300.000 malteses, lo que le coloca como el cuarto país más poblado del mundo. Con estos datos de tamaño y población resulta bastante más fácil comprender por qué les metimos 12-1 jugando al futbol…

Es el primer país del que puedo decir que lo he visto entero… y cuando digo entero, me refiero a cada uno de los metros cuadrados del país. Es perfectamente posible recorrer el país entero en 7 días, ver todos los rincones, gran parte de los monumentos e iglesias al detalle y aún que te quede tiempo para salir de marcha por las noches y disfrutar de las playas.

La belleza, playas, paisajes de Malta, son todo en proporción a las dimensiones del país. Es un país con pequeños (muy pequeños) rincones de gran belleza, y otros rincones de pequeña belleza. La caliza le da personalidad al país, al ser todas sus costas de caliza, y todo el paisaje estar dominado por la caliza. Además, es muy usada la caliza para la construcción (gran parte de los edificios y construcciones del país son de caliza), por lo cual el paisaje urbano lo dominan en la mayoría de los núcleos las casas y edificios de caliza, que sin ser muy antiguos, dan a las ciudades un aspecto de sucias y antiguas, cuando en realidad esto es debido a las cualidades de la caliza, que absorben la humedad y si no son tratadas adecuadamente en seguida adquieren un aspecto de sucias que puede hacer pensar que dichos edificios llevan ahí siglos, cuando en realidad se suele tratar de edificios de no más de 20 ó 30 años.

La costa es también toda de caliza. Existen unas pocas playas preparadas con arena, en rincones muy bonitos y que merece la pena visitar, como Melieha Bay o Golden Bay en la isla de Malta (la letra “h” en maltés aparece siempre “tachada”, por lo cual no sabría decir su pronunciación exacta). Melieha Bay, en la costa Norte y Golden Bay, en la Sur, son dos bonitas bahías de aguas muy tranquilas. Prácticamente el resto de la costa es rocosa, de caliza, lo cual hace que haya formaciones muy bonitas, y en muchos puntos se puede hablar de playas de caliza, sin arena, muy bonitas y muy buenas para tomar el sol pero un poco peligrosas para el baño. En algunos sitios aparece esta costa trabajada por la mano del hombre, pudiendo encontrar piscinas naturales de caliza, o campos de waterpolo esculpidos en la caliza, por ejemplo.

Otra cosa muy llamativa es la cantidad de iglesias que hay en el país. Teniendo en cuenta lo pequeño que es, tiene unas 360 iglesias. Todas de un estilo llamativo y parecido, nada sorprendente para lo que estamos acostumbrados a ver por aquí, una especie de mezcla de estilos neoclásico y barroco… La verdad, yo no entiendo mucho de estas cosas, pero bueno, por que he oido… Lo que más llama la atención es que todas poseen una cúpula redonda que normalmente suele ser de color rojo, y el tamaño de dicha cúpula es lo que determina la importancia de la iglesia en cuestión, existiendo un debate sobre cuál de las dos catedrales más grandes del país tiene la cúpula más grande, si la de Mdina, en Malta (antigua capital del país), o la de la Citadela, en Gozo.

Otra cosa que me llamó la atención, y esto está relacionado con el tamaño y la densidad de población del país, es que te venden cosas típicas de Malta, como por ejemplo el conejo, el vino… Una vez que estás allí resulta difícil creer que Malta tenga algo típico, y menos el conejo, que apenas tienen campo donde se pueda criar, que en casi todos los rincones está dominado por paisajes secos y de caliza. Si de verdad hay conejos en el país deben ser de cría controlada y en granjas, ya que si el conejo se puede criar allí y es típico, que realmente la cría y reproducción del conejo es fácil, vamos, ya os digo yo que en Segovia es todavía más típico, que en cuanto queramos soltamos unos pocos y se nos llena la provincia.

Igualmente con el vino, yo lo más que pude ver fue un viñedo, que aunque era considerable, no creo que con dicho viñedo se pueda superar ni siquiera la producción de vino de Nieva. Muchos de los vinos de allí sí que se hacen realmente en el país, pero con uva italiana, y otros muchos que directamente son italianos, griegos o de otros países, que en cualquier supermercado o tienda de vinos constituyen el 90% de los vinos de la tienda, contra el 10% que serán 100% del país.

Vamos, yo al país pocos recursos le vi. Por lo visto creo que ni siquiera disponen de tierra, de arena, para hacer más playas de las que ya tienen, porque con el nivel de turismo que hay en el país, y teniendo en cuenta que las playas es uno de los atractivos que más buscan los turistas, me extraña mucho que no preparen más playas de arena, y esto sin duda se puede deber a que por no tener no tienen ni arena. Todo indica que la mayor fuente de ingresos del país, pero con mucho, es el turismo, y en muchos casos carecen de recursos para reforzar esta fuente.

Otra cosa más que llama la atención es la forma de iluminar los monumentos, los edificios importantes, e incluso las iglesias, con bombillas de colores todo alrededor de las fachadas, las puertas, las ventanas. Bombillas de tamaño normal, de las de toda la vida, de colores variados, cual si de árboles de navidad se tratara. Aunque no lo vimos, por lo que nos contaron es muy llamativo en Gozo por la noche ver todas las iglesias iluminadas de esta guisa, que además, como hay tantas… (en Gozo dicen que hay una en cada colina, aparte de todas las que hay en los núcleos de población).

Y otra cosa que me llamó mucho la atención de Malta es la pedazo de marcha que hay por las noches. Toda la marcha nocturna está en Saint Julian´s, en el barrio de Paceville, en los alrededores del Casino Dragonara. Hay una zona de bares de noche, y discotecas en las cuales los jueves, viernes, sábados y domingos se juntan todos los malteses y turistas, y se crea un ambiente de fiesta i-m-p-r-e-s-i-o-n-a-n-t-e, realmente merece la pena vivirlo y sentirlo y formar parte de ello. Hay un montón de disco bares que merece la pena conocer, y sólo por curiosidad os cuento que el famoso Bar Coyote de la película existe, sí, y está en Malta. Evidentemente es posterior a la película, pues es exactamente igual al de la peli, pero a lo salvaje. Se llama Wild Koyote. Incluso en un momento de la noche, una de las camareras cogió una botella de whiskie, y tras vaciarla todo a lo largo de la inmensa barra, prendió una cerilla, y se pudo ver toda la barra ardiendo, con dos bailarinas bailando encima de ella… No cuento más, si queréis conocerlo debéis ir a verlo.

Pues todo esto es lo que más me llamó la atención de Malta. El resto de información sobre el país la podéis encontrar en cualquier libro de Malta o página web, que seguro seguro que será un libro o una página… pequeño.

Por destacar, los rincones más bonitos de Malta, y que no debéis dejar de ver son los siguientes:

• La Valletta, preciosa ciudad amurallada construida en un saliente, con mar por sus límites Norte, Este y Oeste. De apenas 1 kilómetro cuadrado, pero seguro la ciudad más bonita, con especial mención del Grand Harbour, el puerto comercial.

• Golden Bay y Melieha Bay, las dos playas más famosas de Malta.

• Hagar Qim y Mnaidra, las ciudades neolíticas, por ser de las más antiguas conocidas.

• Blue Grotto, un rincón muy pequeño, pero de gran belleza, esculpido cómo no en la costa caliza del sur.

• El puerto pesquero de Marsaxlok, y la bahía y puerto de Marsascala, con los típicos y pintorescos barcos de pescador.

• El paseo marítimo de Sliema, con toda la costa Norte.

• Rabat y Mdina, antigua capital, situada en medio de la isla de Malta, desde cuyas murallas y con un objetivo bueno se pueden sacar fotos de todo el país, incluidos los monumentos de la costa Norte (la más alejada), y se pueden divisar todos los confines de la isla.

• Inland Sea (el mar interior, una gozada), Azzure Window, Fungus Rock, Cocodrile Rock, en Gozo, uno de los rincones más bonitos y espectaculares del país, con sus azulísimas aguas coralinas.

• Rabat y La Citadela ó Mdina, capital de Gozo, de mismo nombre que la capital de Malta.

• La isla de Comino, donde encontramos quizá el rincón más bonito del país (según dicen, ya que nosotros no estuvimos): La Blue Lagoon, que es tan bonito como pequeño, y un sitio perfecto para practicar el submarinismo.

• La ciudad neolítica de Ggantija, en Gozo, que aunque está en estado ruinoso y en varias zonas totalmente rodeada de andamios y apuntalamientos para evitar su derrumbe, tiene interés por ser la más antigua conocida en Europa, y una de las más antiguas del mundo.

Una última impresión que olvidaba es contaros que en todas las guías que leí antes de ir dice que la vida allí es barata... mentira. Al menos yo pagué prácticamente todo a precio español, y muchas veces más caro, y las copas y alternar es igual de caro. En este aspecto el país ha avanzado mucho, y es una pena, porque no creo que esto dé la verdadera dimensión de la economía del país.

Mi opinión es que merece la pena conocer Malta, a pesar de lo pequeño que es.