BRASIL OCTUBRE 2012

Imagen de Belén Cobos

Aquí estoy de nuevo para contaros mis peripecias por este país increíble, maravilloso, fantástico…. Ay!! Qué saudade!! En esta ocasión me acompañó mi amiga Ana, y al contrario que en otros de mis viajes contratamos un viaje a medida con una agencia llamada Terra Brazil. La verdad es que todo con ellos salió según lo planeado, así que si algún día vais para allá os la recomiendo.

Nuestras andanzas comenzaron el sábado 6 de octubre, día del vuelo desde Madrid. Precio del vuelo i/ v 656,53 € con seguro de vuelo incluido.
Yo me cogí el bus al aeropuerto, desde Atocha, que cuesta ya 5 €!!! El vuelo salió a las 16 h y llegamos a Salvador de Bahía a las 20 h, hora local. Después de recoger las maletas, en la salida, nos esperaba Julio, el que sería nuestro taxista en Salvador de Bahía en todos nuestros traslados. El hombre muy majete, calladito, y con unos ojos preciosos . Cambiamos 120 € (el euro estaba a 2.55 reales, cuando en barajas estaba a 2.30) y nos llevó a nuestro hotel, la POUSADA ESTRELLA DO MAR a unos 35 km del aeropuerto.
Dejamos las maletas y nos fuimos a dar una vuelta por los alrededores, y ver el mar. La zona del hotel es llamada Barra, y allí está el famoso faro, desde el que estuvimos viendo la puesta de sol. Paseamos un poco por el paseo marítimo, nos tomamos una cerveza (normalmente venden botellas de 600 ml en un recipiente para conservar el frío – a 6.40 R) compramos agua para el día siguiente y nos volvimos al hotel, porque estábamos muertas del viaje, y eran ya las 12 de la noche.

DOMINGO 7 DE OCTUBRE (SALVADOR – LENÇOIS)

Nos pusimos el despertador a las 5:30 de la mañana, para poder rehacer maleta, tomar un café (a esa hora el hotel no daba desayuno pero nos puso un café) y estar preparadas antes de que viniera Julio a recogernos a las 6:00 para llevarnos a la estación de autobuses a coger un bus hacia Lençois, que salía a las 7 de la mañana. Llegamos muy bien de hora y nos tocó esperar unos 30 minutillos que aprovechamos para entrar al baño. No es información importante pero los baños estaban muy muy limpios… para ser una estación de bus, mucho más que los que hay por aquí, y con papel higiénico… se me caían las lágrimas!!!
El trayecto era de 7 horitas, que pasamos muy malamente, porque el señor conductor puso el aire acondicionado tan fuerte que pasamos un frío de mil demonios. Había gente que ya se lo sabía y se llevaba mantas, pero nosotras, pardillitas, nada, ahí, con lo puesto, porque fuera hacía más de 30 grados!! Un despropósito. Yo se lo dije al conductor un par de veces, pero no me hizo ni caso.
A las 14 h nos esperaba Ari como un clavo en la estación de bus de Lençois (centro del parque natural de la Chapada Diamantina), para llevarnos a nuestra pousada en su coche. La pousada se llamaba ALTO DO CAJUEIRO, un sitio precioso, con vigas de madera vistas, muy nuevo, de estilo rústico y rodeado de vegetación exuberante…. Ayss!!! Dejamos las maletas y nos cambiamos de ropa para irnos con Ari a hacer una rutita andando de unas 3 h a la cascada de la primavera en el Río Lençois, con sus aguas negras, y atravesando zonas de arena colorida, utilizada para la confección de botellas decorativas. También paseamos por las calles del pueblo: se recomienda llevar zapato plano porque las calles son empedradas y se anda fatal… vamos, tacones no. Las casas son todas de colorines, bajitas y preciosas, y había un bullicio tremendo porque había elecciones y allí se celebra por todo lo alto, con fuegos artificiales, música y baile en las calles.. casi casi como aquí…
A las 18 h estábamos de vuelta al hotel, ducha y cambio de ropa otra vez, hemos reposado en unas hamacas un ratito (un estrés!!) y nos hemos bajado al pueblo a cenar. Como era de noche tuvimos que utilizar una linterna pues el primer tramo estaba totalmente a oscuras.
El pueblo tiene una calle principal donde están todos los sitios para comer y por allí acabamos cenando en una pizzería de comida artesanal muy muy rica. Luego nos tomamos una caipirinha en un bar famosete de guiris con un camarero uruguayo muy simpático y después nos quedamos viendo a unos chicos bailar en la calle (por la victoria en las elecciones) y daba gustito mirarlos.
Nos hemos venido al hostal de puro cansancio y nos acostamos sobre las 11.

LUNES 8 DE OCTUBRE (LENÇOIS)

A las 8 de la mañana ya estaba despierta y como Ana también nos hemos bajado a desayunar… impresionante desayuno!!! Hemos disfrutado tanto de la comida que casi se nos hace tarde para quedar con Ari, que era a las 9. Nos ha llevado durante 1 hora en coche y en el camino hemos visto una serpiente y un buitre negro con cabeza roja (parecía un pavo feo) y después hemos hecho una rutilla andando de 1 h a la cascada de los mosquitos, vista desde abajo (nos hemos hecho muchas fotos) y luego desde arriba. La vista es impresionante y eso que llevaba poco agua porque estaban con sequía. Nos hemos bañado y reído un montón, porque Ari está como una cabra… Fue genial porque estábamos totalmente solos en la zona: un lujazo.
En un principio el plan para hoy era ir a la Cascada llamada Fumaça, que es una de las más altas de Brasil, pero... estaba seca 

Después de ver la cascada desde abajo y desde arriba hemos vuelto al aparcamiento y hemos sacado un picnic y a comer. Después nos ha llevado a las afueras del pueblo, hemos aparcado y hemos andado unos 45 minutos hasta llegar a unas piscinas y un tobogán naturales. Nos hemos dado un buen baño (el río sigue teniendo aguas negras) y descansado un ratito, hemos bajado por el tobogán (no demasiado cómodo jajaja), hecho fotitos y de nuevo de vuelta al coche. Nos ha dejado en la plaza y nos hemos tomado una cervecita y luego al hostal a ducharnos y cambiarnos.
Nos hemos tumbado un ratito a descansar en las hamacas!! Qué gusto!!! Y después nos bajamos a cenar. Hemos ido al restaurante llamado GRISANTE cerca de la plaza, recomendado por Ari, y nos hemos pedido cosas típicas como Carne do sol, arroz e feijao tropeiro que estaba buenísimo pero la ración era enorme. Nos ha salido por unos 43 R, con bebida incluida.
Después nos hemos ido a dar un paseo para bajar la cena por la orilla del río y hemos visto los sapos más grandes que yo he visto en mi vida. Por lo visto se llaman sapos buey… ya el nombre lo dice todo. Lo que más me gustó fue oírles cantar: había unos que parecían perros ladrando debajo del agua y otros … no sabría cómo explicarlo, pero se oían en todas partes!!!

Nos hemos subido a la pousada, bastante cansadas, y antes de acostarnos hemos tenido que luchar, sin suerte, contra una araña enorme, que al final no hemos podido encontrar. Nos acostamos prontito, sobre las 11.

MARTES 9 OCTUBRE (LENÇOIS)

Me he levantado más o menos a las 8 y como Ana no estaba levantada me he salido a la hamaca a leer un poco la guía antes hacer maleta y bajarnos a desayunar porque a las 9 nos esperaba Ari, para emprender la marcha. Lo primero ha sido ir a una agencia del pueblo para contratar un viaje para mañana, que ya os contaré. (Ari no nos podía llevar porque tenía otra cosa con otra gente)
Hemos cogido el coche y hemos ido hasta la cascada del Diablo al que se llega después de 20 min andando. Al ser un sitio cercano había gentecilla, pero nos hemos podido bañar en el agua, haciéndonos fotos tirándonos desde una roca y, como ya no tengo edad, me ha dado un tirón en el cuello que me va a seguir doliendo durante 2 días, buahhhh. Allí hemos visto macacos que se acercaban a que la gente les diera de comer…
Ari nos ha llevado luego a la Gruta Da Torrinha (en el municipio de Iraquara), donde nos ha guiado otro chico porque Ari tiene claustrofobia y no ha entrado con nosotras. Lo que más me ha gustado ha sido que íbamos las 2 solas con el guía!! Hemos andado por la gruta durante 2 km de ida y otros 2 de vuelta y el chico nos iba explicando la formación de estalagtitas, flores de aragonita, etc… ha habido un momento en que nos ha hecho apagar la linterna y sentarnos para comprobar lo que era el “silencio” y… es realmente sobrecogedor!!! No se oía nada de nada!!
Desde allí nos ha llevado a comer a un restaurante, un buffet y después nos ha llevado a la base del Morro do Pai Inacio (a unos 30 km de Lençois), dónde hemos iniciado una ascensión bastante empinada pero no muy larga, de unos 20- 30 min. Es un mirador natural con unas vistas impresionantes de La Chapada Diamantina, de sus valles, montañas, mesetas, etc. En algunas zonas recuerda al cañón del colorado, sólo que en tonos verdes. Nos hemos hartado de hacer fotos de mil formas diferentes, porque había panorámica de 360 º …Las vistas son espectaculares…. Altamente recomendable.
Después hemos regresado a Lençois, a descansar un poco en las hamacas como viene siendo costumbre, ducharnos, cambiarnos y bajar al pueblo a cenar.
En el pueblo, hemos visto un poco otra vez a los sapos, hemos ido a contratar lo de mañana a la agencia y dar un paseo por las callejuelas del pueblo. Hemos cenado en una crepería y luego nos hemos ido a un bar llamado “Natura” en la plaza del pueblo (donde estaban montando un escenario porque había un ciclo de conciertos en unos días,… y nosotras ya nos vamos, joooo). Sin querer, nos hemos sentado en una mesa que estaba ocupada por un tío que estaba en el baño, y, aunque intentó ser amable y darnos conversación nos aburrió tanto que nos fuimos pronto de allí, casi huyendo. Nosotras que habíamos ido allí porque el camarero estaba tremendo…. Menos mal que el chico con el que acabamos sentadas nos invitó a la cerveza que nos tomamos.. jaja. Dimos otro breve paseo, esperando a que el tío de la mesa se fuera y volver al bar, pero nada…así que… nos hemos vuelto al hostal a las 11 y nos hemos acostado después de dejar preparada parte de la maleta para mañana.

MIÉRCOLES 10 OCTUBRE (LENÇOIS-SALVADOR)

Nos hemos levantado a las 7:30 para dejar todo recogido antes de irnos. Hemos desayunado tan ricamente como otros días y a las 8:30 habíamos quedado con los de la agencia en que se pasaban a buscarnos, aunque al final ha sido a las 9. Íbamos con otras 5 personas en la furgoneta.
Lo primero ha sido ir al pozo encantado, a 130 km de Lençois, una cueva dónde hay un lago subterráneo con unas aguas azules preciosas. Tiene aproximadamente 60 m de profundidad y se puede ver el fondo perfectamente, pues las aguas son transparentes. Hemos tardado 1 h 30 min en llegar. Desde allí, de nuevo en coche hasta el pozo azul, pero antes de entrar a visitarlo hemos comido todos juntos un buffet libre. Socializamos un poco con la gente y conocimos a un matrimonio de Santa Catarina (al sur de Brasil) y a Edson, de Sao Paulo (con rasgos japoneses).
Después de comer, entramos en el pozo. Tuvimos que ducharnos antes para poder bañarnos porque dentro se puede hacer snorkel para ver el fondo. aunque no puedes nadar, sólo moverte muy despacito.
De nuevo, camino de vuelta otros ciento y pico kilómetros hasta llegar al hotel a las 16:30. Nos hemos cambiado en el baño del hotel (ya no teníamos habitación) y nos hemos bajado al pueblo a tomar algo y cenar, pues habíamos quedado con Ari en que él recogía las maletas en el hotel y las bajaba directamente a la estación de bus donde nos encontraríamos.
Nos sentamos en el Natura a tomar algo, a ver al camarero y luego ha venido Edson con 3 amigos suyos del albergue y se han sentado con nosotras. Hemos estado allí un buen rato y después nos hemos ido a buscar un sitio para cenar todos. Al final nos hemos sentado en una terraza de una pizzería hasta que se ha puesto a diluviar y nos hemos tenido que meter dentro. Han dado las 22 en el reloj, luego las 22:30 y seguía lloviendo a mares así que… hemos llamado al hotel y les hemos dicho que cuando fuera Ari a por las maletas le mandara para el restaurante y nos recogiera, porque no podíamos salir de ahí… Y así lo hizo… vino tan feliz como siempre a por nosotras. Nos despedimos de nuestros colegas y nos fuimos a la estación de bus, a esperar hasta las 00:15 que llegó el bus nocturno que nos llevaba a Salvador otra vez (supuestamente llegaba a las 23:30)
Aquí empezó otra noche infernal. Esta vez íbamos preparadas con la manta del avión y al menos no pasamos frío, pero hemos dormido fatal….

JUEVES 11 OCTUBRE (SALVADOR DE BAHÍA)

Hemos llegado a la estación de Salvador de Bahía las 6:30 y ahí estaba nuestro hombre esperándonos para llevarnos al hotel Estrella do Mar. Como no nos daban la habitación hasta las 13 h, nos hemos cambiado como hemos podido y como al día siguiente salíamos también muy pronto, les hemos propuesto cambiar el desayuno de mañana (que no podemos tomar) a hoy así que… nos hemos metido un desayuno fantástico (estamos pensando que es lo general aquí… desayunos de escándalo) y nos hemos cogido el bus cerca de la playa, para ir al centro (bus R1 por 3 R/trayecto)
El centro de Salvador se llama barrio del Pelourinho y es precioso, con sus casitas de colores, montones de iglesias y calles empedradas (no ir con tacones por favor) y sus rincones llenos de gente…. Su arquitectura es colonial barroca portuguesa y es patrimonio histórico de la UNESCO. Por recomendación de todo el mundo y de la guía, no nos hemos salido de las calles principales porque hay mucha delincuencia. Nos hemos metido en una pastelería a comer algo mientras caía un buen aguacero y luego hemos estado viendo alguna tiendecita.

Después hemos cogido el elevador “La Cerda” (0.15 € / trayecto) y nos ha bajado al Mercado Modelo, que es un sitio para guiris en su mayor parte, donde venden todo tipo de recuerdos.

Volvimos a subir al barrio central y sólo vimos el museo de la ciudad, que por cierto, daba un poquito de miedo, pero fue gratis. Lo mejor del museo, por aprovechar algo, son las vistas del pelourinho desde el piso superior. No entramos en ninguna iglesia.

Nos hemos comprado un acarajé (es una masa frita rellena con gambas y verduras… demasiado grasosa para nuestro gusto) en la calle y lo hemos comido en un parque. Después nos hemos comprado un perrito brasileño en un puesto de la plaza Terreiro de Jesús y nos hemos sentado a comerlo a la vez que veíamos a unos capoeiristas que tenían un cuerpo tremendo, aunque no eran muy guapos. Además, estaban sólo para los turistas, es decir mucha foto y poco baile.
Hemos pateado otro rato por tiendas, y por el barrio y luego nos hemos vuelto en bus a la zona del Faro de Barra, al lado de nuestro hotel. Hemos ido a un shopping center que hay al lado del hotel a ver a cuánto estaba el cambio (2.60 R) para ver si cambiábamos el dinero y hemos vuelto paseando por la playa. Madre mía qué cuerpos negros más increíbles!! Yo no estoy acostumbrada a ver a esos tíos tan impresionantes…

Hemos vuelto al hotel después de la puesta de sol, nos hemos duchado y cambiando y hemos cogido los euros para ir al centro comerciala cambiarlo. Hemos ido andando, pero la vuelta ha sido en taxi, por precaución porque se nos había hecho de noche. Después de dejar el dinero en la habitación, nos hemos ido a buscar un sitio para comer algo, aunque estábamos muy muy cansadas. Así que, al final, nos hemos quedado al ladito del hotel, en un sito de gays, llamado “Farol tropical”, hemos comida una hamburguesa no demasiado buena y nos hemos venido al hostal. A las 22:30 estábamos sobando.

VIERNES 12 OCTUBRE ( SALVADOR-SAO PAULO-CAMPO GRANDE)

Nos hemos levantado a las 6 de la mañana para recoger todo y hacer la maleta porque nuestro hombre taxi venía a las 6:30 a por nosotras a llevarnos al aeropuerto. Nos hemos tomado un café antes para despejarnos antes de emprender el duro día de viaje hacia Campo Grande.

El vuelo a Sao Paulo salía a las 9 de la mañana, y desde Sao Paulo, a las 14:30 a Campo Grande. Los vuelos han ido según los horarios previstos por TAM y a todos los sitios llegábamos lloviendo.
Al aeropuerto de Campo Grande hemos llegado a las 16:30 y allí nos esperaba Alisson (que, contra todo pronóstico por su nombre, era un hombre), con su pick up, y nos ha llevado al “HOTEL INTERNACIONAL”, cerca de la antigua estación de bus. Mientras dejábamos las maletas él ha esperado abajo y luego nos ha llevado en coche por el centro de la ciudad, la Avda Alfonso Pena, que desemboca en el Parque de los pueblos indígenas y allí nos ha dejado paseando, viendo animales para nosotros raros (guacamayos, capibaras, coaties…).
Luego nos bajamos andando por la avda. y paramos a comer algo y como había muy poco ambiente nos vinimos al hotel en taxi (en la calle no paraba ninguno así que tuvimos que ir a preguntar a un hotel y que ellos llamaran a uno). El taxista era un loco… uf, qué mal lo pasamos!!

Llegamos al hotel muy cansadas, y como era pronto intentamos ver una peli pero yo me quedé sobada al momento y a las 22 ya estaba en la cama.

SÁBADO 13 DE OCTUBRE (CAMPO GRANDE- PANTANAL)
Nos levantamos a las 7 para hacer la maleta y desayunar antes de que viniera Alisson a por nosotras en su pick up, las dos deseando dejar esta ciudad para ir a Pantanal. El camino se nos hizo muy entretenido porque el chico no paró de hablar en todo el camino. A las 12 de la mañana llegamos a la POUSADA SANTA CLARA, un alojamiento en mitad del PANTANAL SUR, hicimos el check in, comimos el buffet libre y charlamos un buen rato con Alisson y con Marcelo, que sería nuestro guía allí.

Nos tumbamos un ratito en unas hamacas para descansar del viaje e hicimos mil fotos a los tucanes y guacamayos que andaban por allí, y luego Marcelo nos llevó a pescar pirañas, a las dos solitas. Hicimos primero un tramo en tractor (tragamos mucho polvo) hasta llegar el río y ahí cogimos un bote y fuimos viendo caimanes todo el camino ¡¡impresionante la cantidad que hay!!! Y muchos tipos de aves, garzas, cormoranes, etc... Luego nos enseñó a echar la caña y pescar y, sorprendentemente picaban cada dos por tres. Lo más difícil era sacarlas del agua sin poner en peligro la vida de los otros dos habitantes de la barca a “pirañazos” jajaj!!! Fue divertidísimo!! Además nos llevamos una de las pirañas que pescamos para que nos la cocinaran en la Hacienda y cenárnosla luego. El camino con el bote fue increíble... rodeados de vegetación tropical, agua por todas partes, aves... hasta vimos una nutria.
Volvimos a la hacienda sobre las 17 h, nos duchamos y cambiamos de ropa, cenamos y nos tomamos unas cervecitas con los guías y más gente alojada. Después encendieron una hoguera y pusieron música y estuvimos ahí bailando forró y riéndonos. El cielo... era espectacular... se veían más estrellas que desde el frontón de Cobos. Conocimos a otros chicos que trabajaban allí, Levy y Ze zinho.
Nos acostamos a las 12.

DOMINGO 14 DE OCTUBRE (PANTANAL)

Nos levantamos a las 6 de la mañana porque nuestro querido Marcelo nos dijo que se cambiaba la hora pero luego no fue así, y nos tocó esperar un buen rato a que abrieran la cocina para que nos dieran el desayuno. El desayuno fue normalito, no tan impresionante como en otros hoteles, y a las 7:30 hemos salido con Marcelo y otro chico holandés a ver las lagunas casi secas llenas de caimanes ¡¡ha sido una preciosidad!! Los animales no se asustaban al vernos, estaban en las orillas tomando el sol, casi sin pestañear....

Luego hemos paseado durante 1 h por mitad del bosque para ver algún animal y hemos visto ciervos, monos aulladores, largartos y otros pájaros, pero ni rastro del famoso jaguar... una pena.
De vuelta a la pousada nos hemos cambiado de ropa (íbamos con pantalón largo) y hemos echado una partida al pin pon (he ganado, Ana... tenía que decirlo y no cambiarlo) y después de comer nos hemos tumbado un poco en las hamacas, porque hacía un calor que aplatanaba.
A las 15 h quedamos para hacer una ruta a caballo, los 3 de esta mañana y Marcelo. El paseíto ha sido muy muy agradable, y a las 17 estábamos de vuelta. A las 18 habíamos vuelto a quedar parar hacer una ruta nocturna en coche y ver los ojos de los caimanes, con otras 8 personas. Caimanes no vimos muchos pero a mi me sorprendieron las luciérnagas, porque nunca las había visto.
Volvimos 1 h después, cenamos y luego nos duchamos y cambiamos para salir por allí a tomar algo con la gente y los guías. Hicimos un corrillo charlando y la gente se fue yendo... algunos nos quedamos viendo las estrellas... era espectacular!!! Casi mejor que el de Cobos. Eso sí, nos acribillaron los mosquitos!!!
Nos acostamos sobre las 2 de la mañana.

LUNES 15 OCTUBRE (PANTANAL SUR – CAMPO GRANDE – RIO DE JANEIRO)

Nos levantamos a las 6 de la mañana para hacer la maleta y desayunar antes de irnos. Nos despedimos de todos con mucha penita y a las 7 nos han llevado en una camioneta hasta Buraco das Piranhas desde donde parte un bus que nos llevará al aeropuerto de Campo Grande. A las 13:30 hemos llegado al aeropuerto (lo que en coche se tarda 3 h en hacer en bus son 6 porque va pasando por todos los pueblos).

Hemos comido dos guarrerías en el aeropuerto y hemos cogido el vuelo a Sao Paulo a las 16:35, y en Sao Paulo hemos hecho escala para coger el vuelo a Rio (nos han metido en vuelos internacionales y ha sido un poco lioso). Hemos llegado a Rio de Janeiro a las 23:30 y allí nos esperaba Luiz, un señor brasileño de más de 60 años y de ascendencia alemana pero todo un personaje. Sería nuestro guía en Río.
Al HOTEL BONITO IPANEMA llegamos muy cansadas así que hicimos el check in y nos acostamos sobre la 1.

MARTES 16 OCTUBRE (RÍO DE JANEIRO)

Como el desayuno empezaba a las 8 nos hemos levantado a las 7:30 para que nos diera tiempo a hacer todo. Después de desayunar, hemos cogido las cosas de playa y lo necesario para no volver en todo el día.

Lo bueno de la pousada es que estaba a 10 minutos andando de la playa de Ipanema, y hacia allí hemos ido. Hemos estado haciéndonos montones de fotos con “los dos hermanos” al fondo, unas montañas impresionantes. La playa tiene unos 4 km de longitud y nos la hemos caminado varias veces. En esta playa conocimos a nuestro particular “chico de Ipanema” llamado Érico, un mulato guapísimo y muy simpático, que se puso a hablar con nosotras a medio día y que nos acompañaría durante esos dos días. Nos reímos un montón con él, recorriendo la playa de cabo a rabo. Llegamos hasta el Arpoador que es una especie de saliente de roca que separa Ipanema de Copacabana. Allí hubo un momento en el que Ana y yo nos vimos rodeadas por varios tíos impresionantes que se pusieron a hablarnos, algunos pertenecientes al puesto 7 del cuerpo de bomberos de vigilancia de la playa... Dios mío qué cuerpos!!!! (creo que esto ya lo he repetido varias veces... es para que quede claro) Luego continuamos los 3 caminando por la playa, nos tomamos unas cervecitas, nos metimos en el agua, etc... Caminamos a una gasolinera para entrar en el baño y aprovechamos para comer un poco (comida basurilla). Acompañamos a Érico hasta su coche y nos llevó a un mirador que hay en la montaña de los dos hermanos, desde donde se ve todo Ipanema. Después nos llevó hasta Copacabana y nos volvimos al Arpoador para ver la puesta de sol y ya de paso observar a los bomberos del puesto 7 otra vez. Nos compramos un coco verde para beber y nos sentamos tranquilamente cerca de la playa.
Érico nos devolvió al hotel (quedamos con él por la noche) para ducharnos, cambiarnos y darnos crema solar (yo me puse como un tomatito maduro). Érico vino a recogernos a las 21 y nos fuimos en su coche al centro, al barrio de Lapa, a pasear por sus calles y tomarnos algo en algún garito. Nos tomamos algo en una terraza, nos compramos un perrito caliente brasileño para cenar y nos lo comimos en la calle. Al ir a coger el coche para volvernos escuchamos un sitio de música en directo y fuimos a ver qué era. Estuvimos allí escuchando música hasta que acabó, a la 1. Volvimos al coche y nos llevó al barrio de Santa Teresa, a ver la ciudad de noche desde un mirador. Luego nos devolvió al hotel y nos acostamos a las 3 de la mañana.

MIÉRCOLES 17 DE OCTUBRE (RÍO DE JANEIRO)

Después de la noche de ayer el madrugón nos ha sentado fatal. Con Luiz hemos quedado a las 8:30 por lo que nos levantamos a las 7:30 para desayunar tranquilamente (el desayuno no fue tan bueno como en otras pousadas).
Nuestra primera parada fue la subida el Corcovado /18.55 R) y aunque el día no estaba demasiado despejado las vistas eran impresionantes. Además, el guía nos lo ha hecho pasar tremendamente bien y nos hemos reído un montón (sabía perfecto español) Después nos ha llevado al mirador de Santa Marta, desde donde se ve el Corcovado y el Pan de Azúcar mejor que desde otros sitios.
Luego nos ha llevado al Parque de las Ruinas, pasando por los barrios de Santa Teresa y Lapa (los que vimos ayer de noche hoy lo vemos de día) .
Luego nos ha llevado a ver “la escalera de Selarón”, una escalera que un tipo está construyendo con azulejos provenientes de todas partes del mundo... el tipo es un personaje argentino muy muy personaje. He quedado en enviarle un azulejo con el dibujo del acueducto de Segovia... y espero poder hacerlo!!!

Luego nos hemos ido a la playa de Copacabana, nos hemos hecho unas cuantas fotitos y luego hemos comido una pizza muy rica en un supermercado-restaurante. Muy curioso.

Desde ahí nos hemos ido al teleférico del Pan de Azúcar, desde el que las vistas son impresionantes, espectaculares... no se puede definir con palabras, ni siquiera con fotos... Y con la compañía de Luiz mucho más ameno.
Luiz nos ha dejado y despedido en la playa de Copacabana, donde está el hotel Horton, y por recomendación suya hemos subido a su última planta para observar unas vistas impresionantes de toda la playa.
Nos hemos vuelto andando hasta llegar al puesto 7 de la playa de Ipanema y hemos visto una puesta de sol impresionante!! Qué cielo rojizo!! Y detrás de los dos hermanos!! Madre mía... esto es el paraíso!!!
Nos hemos vuelto al hotel a ducharnos y cambiarnos porque habíamos quedado de nuevo con Érico. Mientras llegaba hemos aprovechado para hacer la maleta para el día siguiente que partíamos, snif snif.
La noche empezó muy muy bien pues Érico nos llevó en su coche a una escuela de samba, donde estaban ensayando para los carnavales. Allí toda la gente bailaba y cantaba con la música en directo, qué guapas las chicas bailando samba!! Hasta nosotros nos animamos!! Allí nos juntamos con un amigo de Érico, Marcos y ya los 4 nos fuimos al centro a tomar algo. Antes nos llevaron al sambódromo donde nos hicimos unas fotos y donde Marco nos explicó todo lo relacionado con los carnavales y el concurso de escuelas de samba.
Después nos fuimos a Lapa, a tomar algo y cenar en una terracilla, nos tomamos algo en otro de los bares, caminamos viendo la marcha nocturna por las calles del barrio. Yo estaba cansada y me acercaron en coche al hotel... y ellos se quedaron un poco más por nuestro barrio tomando algo.

JUEVES 18 DE OCTUBRE (RÍO DE JANEIRO – ILHA GRANDE)

Nos levantamos a las 6:30 para terminar de hacer la maleta antes de bajarnos a desayunar a las 7. Como en todos los hoteles a esa hora todavía no estaba puesto el desayuno pero les pedimos por favor que nos dieran algo y nos tomamos un té y alguna pastita para no salir con el estómago vacío.
A las 7:30 nos esperaba nuestro conductor esperándonos para llevarnos a Conceiçao de Jacarei por la Costa Verde, que es preciosa. El camino duró 2 h aproximadamente y allí cogíamos un bote a las 10:30 que nos llevaba a Ilha Grande, trayecto de unos 50 min. Desde el puerto a la pousada hay unos 15 min andando y decidimos hacerlo con arrastrando las maletas por unas calles sin asfaltar y llenas de arena ¡¡casi las rompemos!!! En la isla no están permitidos los vehículos a motor por lo que ofrecen traslados a los hoteles con carritos... una buena opción, os lo aseguro.

Llegamos a la POUSADA CAIÇARA, en primera línea de playa y preciosa. Dejamos las cosas y de 12 a 14 nos echamos un poquito de siesta porque veníamos derrotadas. Luego nos cambiamos y nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo (se llama Abraö), a comer en un restaurante al lado de la playa y a ver tiendecitas. Las casitas, la mayoría de ellas pousadas, son preciosas pero está todo demasiado bien colocado para los turistas. Aún así, la zona es muy bonita.
También compramos cosas en un super para el día siguiente y nos volvimos a la zona de la pousada caminando a buscar conchas en la playa y luego cambiarnos. Salimos a la zona centro a tomarnos una cervecita a un bar llamado “kebap lounge” (1 cerve de 600 ml – 7 R) donde estuvimos hasta las 11 de la noche echándonos unas risas viendo fotos.

Nos volvimos a la pousada a dormir porque estábamos bastante cansadas. A las 12 estábamos durmiendo.

VIERNES 19 OCTUBRE (ILHA GRANDE – Playa de Lópes Mendes)

Nos levantamos alas 7:45 para preparar la mochila y desayunar tranquilamente, otro de los desayunos apetecibles a los que nos vienen acostumbrando en todas partes.

Nuestro guía, Ricardo, un hombre muy peculiar con unos ojos y una sonrisa hipnotizadores, vino a buscarnos a las 9,. Hicimos un treking que atravesaba la isla (se puede hacer perfectamente sin guía porque no tiene pérdida) y llegaba a la playa de Lópes Méndes, con una duración de unas 3 h. Por el camino el guía nos iba explicando plantas, las costumbres de la isla y algo sobre su vida. Además, pudimos ver un mono, una ardilla, una víbora (son venenosas), una mofeta... y nos pusimos tan contentas. El camino era fantástico, rodeado de árboles tropicales, sonidos de los monos aulladores y flores increíbles.
Lo malo fue que el día estaba un poco nublado y no había buenas vistas. Pero gracias a eso pudimos comer en la playa completamente solos (bueno, solos no, acompañados de unos perros que nos siguieron todo el camino).
La opción para volver era cogerse un bote en otra playa cercana o volver andando y decidimos hacerlo andando. Vimos un pingüino muerto en la playa... nos dijo el guía que muchos se perdían en la corriente desde Argentina y que aquí, con el clima se mueren).

Ricardo nos invitó a una cerveza en una de las playas por donde pasamos ¡¡más majo!!
Llegamos de vuelta a la pousada a las 16 h, nos tomamos un café con dulces (gratis para los que se hospedan allí) nos duchamos (veníamos empapadas de sudor) y esperamos a que dejara de chispear para salir a cenar al pueblo.

Cenamos una pasta muy rica en un restaurante italiano y volvimos a “nuestro bar” a tomar unas cervezas. Entablamos conversación con 2 argentinos muy majetes y al rato se desató una tormenta fuerte, con lluvia, truenos y relámpagos y estuvimos un rato sin luz... Los argentinos se fueron a las 12 a su hotel, y a los 2 segundos vinieron a nuestra mesa 2 lugareños y nos convencieron para ir a “Ipanguazú,” un sitio de música en directo (donde por cierto, tocaría nuestro guía Ricardo al día siguiente). Tuvimos la mala suerte de que esa noche no abrió por la lluvia que había caído, así que con las mismas nos llevaron a otro sitio llamado “El Rey Lagarto”, al ladito de nuestra pousada y en la playa. La música era bastante buena pero cerraban 20 min después así que nos despedimos de nuestros nuevos amigos y nos fuimos a la pousada a dormir a la 1.

SÁBADO 20 DE OCTUBRE (ILHA GRANDE – PARATY)

Nos levantamos a las 8 para hacer la maleta y desayunar tranquilamente antes de irnos al puerto a coger el bote. Esta vez contratamos a un carrito que nos llevara las maletas (por 30 R las 2). Ana y yo caminamos por la playa para despedirnos de esas vistas increíbles y esperamos a que llegara Ricardo para comprarnos los billetes. El barco salía a las 10 de la mañana y tardó más o menos 1:30 h hasta llegar a Angra dos Reis, (14 R por trayecto por persona). En Angra nos esperaba Olivier, nuestro nuevo conductor que nos llevaría hasta Paraty. El tío fue muy majo y nos dio conversación todo el camino, 1:30 h de trayecto. Nos recomendó varios sitios para ir en Paraty.

Nos dejó en la POUSADA DOS CONTOS dejamos las maletas y nos fuimos a comer a un sitio recomendado por Olivier, llamado “komakilo” que es un buffet al peso situado en la calle principal pero fuera del casco histórico. Comimos genial por 3.68 R / kg y nos volvimos al hotel a echarnos un poco siesta de media hora.

Nos cambiamos y nos fuimos a conocer el casco histórico del pueblecito que, como es pequeño se recorre bastante rápido. Las calles son preciosas, con casas coloniales de colores, suelo empedrado (de nuevo prohibido tacones, aunque algunas los llevaban... uf), tiendas muy bonitas, un río que lo atraviesa y puerto de mar con sus barcos multicolores... un sitio paradisíaco.

Volvimos al hotel a cambiarnos, ducharnos, comer unos bocatas allí y salimos a ver la marcha que había por el pueblo. La mayoría de los bares eran muy tranquilos. Entramos en “El Camello” a tomar una cerveza y luego al centro. Había conciertos en directo en casi todos los bares pero la música era demasiado tranquila... jaja. El final encontramos un bar con samba en directo y estuvimos escuchándoles un buen rato. Después paseamos otro poco por las calles y nos vinimos a la pousada a dormir sobre las 12:30. Por suerte Ana se dio cuenta de que hoy cambiaban la hora, y por lo tanto nos acostamos a la 1:30.

DOMINGO 21 OCTUBRE (PARATY)

Hoy ha sido un día de navegación. El día comenzó con la quedada con el guía-patrón de barco a las 9, pero con el cambio de hora tuvimos que llamarle para sacarlo de la cama, jajaj. Vino con su bici y luego nos llevó andando hasta el puerto donde estaba su barco. El chico era monillo, con unos ojos muy bonitos, pero un poco sosete.

El plan del día fue hacer una ruta en barco, Ana y yo solas, por las islas de la bahía, de playa en playa, bañándonos y haciendo snorkel en algunos lugares. Fue un día muy muy agradable, relajante, maravilloso... Ana y yo nos poníamos en traje de baño en la parte superior del barco (con una sombrilla y sus almohadas) y nos tumbábamos y mirábamos el paisaje que era espectacular. ¡¡es el paraíso!! Paramos a ver tortugas, e hicimos snorkel para ver los peces aguja y otros con rayas amarillas. También vimos 2 iguanas y algún mono...
La comida estaba buenísima ... una especie de pescado llamado “sororoca” o algo así.

Camino de vuelta al puerto empezó una tormenta y a llover de forma torrencial... pero... ¡¡fue tan bonito ver las gotas de agua en el mar!! Nos encantó!! Cuando llegamos al puerto dejó de llover y aprovechamos para hacer fotitos con la luz que se queda después de limpiar el aire y sin apenas gente por la calle.

Fuimos a la pousada a darnos una ducha y cambiarnos pero no pudimos salir hasta tarde porque llovía mucho. Cuando escampó nos fuimos a la zona centro y nos sentamos en el “Paraty 33” un bar con música en directo recomendado por Olivier, pero vimos los precios y ahí les dejamos... Nos vinimos a tomar algo a “El camello” otra vez y luego cenamos en “Tierra de Sabor” un buffet libre al peso al lado de donde comimos ayer, pero con menos variedad de comida. El postre lo tomamos en el Camello: un postre de plátano con chocolate riquísimo... Después nos volvimos al hotel a dormir porque no había demasiado movimiento y estábamos cansadas.

LUNES 22 OCTUBRE (PARATY – SALVADOR DE BAHÍA)

Nos levantamos a las 8 para recoger todo y desayunar tranquilamente. Preguntamos a la de la pousada cómo ir en bus a unas cascadas que hay cerca del pueblo y ella nos indicó una parada de bus no muy lejos y nos dijo que pasaba cada hora. Allí estuvimos esperando Ana y yo más de 1 h y al final decidimos ir andando a la propia estación de bus (estaba a 15 min andando como pudimos comprobar) y salimos a las 11:15 de allí, después de comprar en un super nuestra cena de hoy. El bus nos costó 3.40 R ida.

Nos llevó hasta la Iglesia de la peña, y desde allí 2 min andando por un senderillo entre vegetación selvática para ver la Cascada Tobogán y el Pozo de Tarzán. La zona era muy muy chula la verdad. Además, allí al lado estaba El Alambique, un lugar donde fabrican cachaça. El hombre que lo cuidaba nos explicó el proceso de elaboración y nos dio a degustar todos los tipos que había.

El bus de vuelta lo cogimos a las 13:30 y como era pronto nos ha dado tiempo a comer en el komakilo antes de ir a por las maletas y terminar de recoger lo de la pousada. Oliver venía a por nosotras a las 15 h para llevarnos en su coche al aeropuerto de Rio de Janeiro. Llegamos a las 19 h al aeropuerto, después de hacer bastantes paradas para hacer fotos a las vistas de las islas, del mar, de la selva....todo precioso!!

Al principio Érico se iba a pasar a despedirnos por el aeropuerto pero al final no pudo... una penilla. El vuelo salió a las 21:30 y duraba 2 h, y como no nos dieron de comer sacamos lo que habíamos comprado en Paraty.

En el aeropuerto de Salvador nos esperaba nuestro hombre de nuevo, para llevarnos otra vez a la pousada Estrela do Mar, dónde pasaríamos la noche. Nos hemos duchado y a la camita a las 12 de la noche.

MARTES 23 DE OCTUBRE (SALVADOR- BOIPEBA)

Otra vez que nos hemos dado un madrugón a las 6:45 de la mañana, para recoger maleta, desayunar un poco (nos han hecho el favor de darnos el desayuno antes, porque ellos abren a las 7:30) y de nuevo nuestro taxista ha venido puntualmente a recogernos a las 7:30. Hemos ido al puerto a coger el ferry (con su coche incluido) y nos hemos retrasado un poco más de la cuenta pues de los 5 ferrys operativos 3 estaban rotos, por lo que hemos tenido que esperar más de 1 hora a cogerlo. El ferry nos dejaba en la isla de Itaparica en 1 h y de allí, en coche durante 106 km a la ciudad de Valença, a toda velocidad para intentar coger el bote de las 12 que nos llevaría al destino. Hemos llegado sólo 5 min después y ya había salido por lo que hemos tenido que espera allí hasta el de las 14 h que salía el siguiente (creo que nos hemos colado porque en principio sólo quedaba 1 plaza y han estado discutiendo algo nuestro hombre y la de la taquilla y al final hemos entrado de casualidad) . La agencia nos ha pagado la comida como compensación!!!

El viaje en bote duró 1:30 (35 R / persona) y a las 15:30 llegamos a Boipeba, y allí nos esperaba Didier, un francés muy amable, que era el que nos llevaba las maletas en su carretilla a la pousada, que estaba a unos 15 min andando. El pobre se pegó una buena paliza porque tuvo que subir una cuesta muy empinada mientras nosotras la subimos por unas escaleras de madera…con 104 escalones!. Llegamos a la POUSADA MESTIÇA, que...¡¡vaya maravilla!! Esto sí es el paraíso!!! La isla entera es un paraíso, la pousada también ,las playas, las palmeras, los manglares, el mar... todo!!!
Hemos dejado las maletas y nos hemos ido a dar un paseo por la playa (a 5 min de la pousada) para ver la puesta de sol, casi solas en la arena.. . madre mía!! De camino a la pousada nos ha abordado un guía, Gildevan, para ofrecernos sus servicios para el día siguiente... le hemos dicho que ya lo veremos esta noche.
Una vez en la pousada nos hemos duchado, hemos mirado internet,, nos hemos cambiado y a las 20:15 hemos bajado al pueblo a dar una vuelta y a cenar en un restaurante recomendado, llamado “restaurante de Amalia”. Cenamos una Moqueca de camarones con banana, por 45 R para dos personas. El plato no estuvo mal pero tampoco lo recordaré como lo mejor del mundo. Eso sí, nos sobró mucho y pedimos un tupper para poder llevárnoslo y comerlo al día siguiente 

Nos dimos un paseo por la plaza para bajar la cena un poco y comprar agua y nos retiramos a casa. De camino a la pousada volvió a aparecer Gildevan, charlamos un ratito con él (yo no mucho porque tenía síntomas catarriles y dolor de cabeza y sólo quería meterme en la cama) y nos fuimos a la cama a las 23:30

MIÉRCOLES 24 DE OCTUBRE (BOIPEBA)

Nos hemos levantado a las 8, nos hemos cambiado y nos han subido el desayuno a la terraza!! Aysss... vaya desayuno!!!! Joer.. esto es la gloriaaaaa. Después de desayunar con toda la tranquilidad del mundo, nos hemos cogido cosas de playa y nos hemos ido al pueblo, primero a por un plano de la isla a la oficina de turismo (que no tenían por cierto) y luego a una agencia a preguntar precios de excursiones para el día siguiente.

Hemos seguido las indicaciones de la guía y nos hemos ido las dos a hacer una rutilla. Lo más difícil ha sido salir del pueblo, jaja... porque preguntábamos y cada uno nos mandaba a una calle diferente. Lo bueno ha sido que hemos conocido a una chica española muy maja, con una tienda de abalorios....y se nos ha hecho un poco tarde para salir, con todo el calor.

Hemos emprendido camino de Moreré por el interior de la isla con todo el calorazo, con pocas sombras por el camino, y andando por caminos de arena de playa muy fina e incómoda para las zapatillas. En vez de quedarnos en la playa de Moreré que estaba llena de barcos nos hemos ido a una que hay cerca llamada Bainema, un sitio precioso donde no había nadie para variar, ni chiringuitos en la playa, ni sombrillas.. nada!!. Luego se nos han unido 4 personas. Nos hemos dado un baño reparador y hemos conocido a Carla, que venía con Gildevan a hacer la misma ruta que hemos hecho nosotras.

Comimos en la playa, bajo la sombrita de un cobertizo de paja y desde ahí emprendimos la vuelta caminando por las playas, primero hasta Moreré, donde hemos comprado unos dulces dulcísimos (cocadas de coco y banana) y un guaraná que nos despejara un poco y después de playa en playa, cada cual más bonita que la anterior y más solitaria. Hemos tenido que vadear un río ( con marea alta no se puede cruzar andando) y llegamos a la playa cercana al hotel justo a la puesta de sol...

Después de verla nos subimos a la pousada a ducharnos, cambiarnos, mirar un poco internet y nos bajamos al pueblo a cenar. Había un puesto de crepes (son de harina de mandioca y se llaman “beijú”) en la plaza y allí nos comimos un par de ellos, y luego una pizza (muy buena). Gildevan nos rondaba todo el tiempo... nos tomamos una cerve por allí y nos volvimos a casa a las 22:30. Aproveché también para bajar las fotos de la cámara a un pen en un ciber que hay en el pueblo.
Nos acostamos a las 23:30, y yo seguía con mi catarro y mi tos perruna.

JUEVES 25 DE OCTUBRE (BOIPEBA)

Nos hemos puesto el despertador a las 7:15 para desayunar a las 7:45 ( se lo dijimos ayer a los del hotel porque el desayuno normal era más tarde). Después de desayunar una comida fantástica y copiosa, hemos bajado casi corriendo a la playa donde habíamos quedado a las 8:30 para hacer un recorrido de 360 º alrededor de la isla con Gildevan (60 R / persona).
A la excursión íbamos en un barco, 4 parejas, el guía, el conductor, Ana y yo. Primero paramos en unas piscinas naturales, cerca de Moreré, donde hicimos snorkel para poder ver algunos pececillos pero el agua estaba un poco revuelta y turbia y no vimos demasiados. Después, fuimos a la playa de Bainema y allí bajamos del barco con lo puesto (es decir, bikini y chanclas) y nos llevaron sin saberlo a hacer una pequeña caminata por mitad de selva.... vaya preparación!! Jaja... ni siquiera nos dimos protección solar al bajar!! Nos paramos a beber de cocos verdes recién cogidos del árbol y el guía nos enseñó de dónde salen los típicos cocos que nosotros compramos en las tiendas.... interesante 

Fuimos a parar a otra playa y allí nos recogió el bote otra vez y nos llevó al comienzo de la playa de Castellanos, donde dimos otro largo paseo y de nuevo otra vez al barco, hasta Cova da Onça a comer. Es un buen sitio para comer marisco pero como yo soy poco marisquera me llevé mi propia comida.
Descansamos un poco después de comer y emprendimos la marcha en bote de nuevo, viendo los manglares que rodeaban la islas, con sus pueblecitos pequeños a ambos lados: a la izquierda el continente y a la derecha la isla de Boipeba. Luego nos llevaron a un restaurante donde criaban pescado y vendían ostras crudas... yo ni las caté, porque me dan un poco de asco... desde allí, y ya casi anocheciendo nos volvimos a la ciudad, dejando a cada pasajero en su hotel. Nos dio tiempo a disfrutar de la puesta de sol de nuevo antes de subir al hotel a ducharnos y cambiarnos de ropa.
Salimos del hotel sobre las 20:30, camino del pueblo para cenar algo y nada más entrar a una de las calles principales nos encontramos con Berimbaum, un personaje que nos había dicho 4 tonterías mientras íbamos en el bote y que era guía de otro barco. Venía con su primo Alexander y nos dijo que luego se apuntaban a tomar algo con nosotras en la plaza. Les esperamos en el Bar Zombi, en plena plaza, tomando unas Caipiroskas (8 R cada una) mientras esperábamos.
Llegaron los dos sujetos y nos tomamos algo en el bar, fuimos al súper a comprar unas cervezas y nos fuimos a la playa a escuchar música, ver las estrellas y echarnos unas risas hasta altas horas de la madrugada.

VIERNES 26 DE OCTUBRE (BOIPEBA – SALVADOR DE BAHÍA)

Nos levantamos tranquilamente, nos duchamos, hicimos la maleta y nos metimos otro desayuno grandioso, antes de bajarnos a la playa y encontrarnos con nuestros dos amigos de anoche, para dar el último adiós a la isla.
Con Didier, el del hotel, quedamos en el puerto a las 12 pues nos tenía que bajar las maletas en su carretilla. Nos hemos despedido con mucha penita y hemos cogido el bote a las 12. A las 13 h nos esperaba nuestro conductor Julio para llevarnos en coche desde Valença a coger el ferry, y luego con su coche hasta llegar al hotel de Salvador de Bahía.

Al hotel llegamos sobre las 16 h, nos hemos echado un poco de siesta, duchado y cambiado y nos hemos ido al centro en bus. Julio nos había recomendado ir a ver un espectáculo de Danzas Tradicionales a un teatro en pleno Pelourinho, así que él mismo nos reservó las entradas por teléfono y fuimos a recogerlas al teatro Miguel Santana. (35 R)
La obra empezó a las 20 h y consistió en varios tipos de danzas tradicionales donde el papel protagonista es el del hombre. No sé describir con palabras y para que todas las mujeres me crean, que lo que vimos allí fueron los cuerpos masculinos más perfectos que jamás hemos visto, ya no sólo físicamente, si no cómo bailaban, cómo se movían...qué cuerpos!!! Madre mía!!! Esas pieles negras tan suaves!! Y a menos de 5 m de nosotras!! Aysssss. Tanto nos impactaron que a la salida nos tomamos algo en una terraza cercana para ver si pasaban... pero no hubo suerte .
Deambulamos un poco por las calles del centro, viendo capoeira callejera, comimos un pinchito, estuvimos en un concierto al aire libre, y luego, por recomendación de un vendedor de pendientes, fuimos andando a la plaza de la Samba, donde había mogollón de gente, de todas las edades, con música en directo, bebiendo y comiendo.
Deambulamos por allí viendo gente y poco más, pero no nos encontramos... así que, nos cogimos un taxi y nos fuimos a casa (25 R) para acostarnos a la 1:15.

SÁBADO 27 OCTUBRE (SALVADOR DE BAHÍA – MADRID)

Nos hemos levantado a las 8:30, nos hemos cambiado, desayunado muy tranquilamente, hemos hecho la maleta para dejarla preparada fuera de la habitación y nos hemos ido en bus al Mercado Modelo, a terminar de hacer algunas compritas para los amiguetes y familia. Nos hemos pasado allí toda la mañana y yo he salido un pelín saturadilla de cosas. De vuelta nos hemos cogido otro bus al hotel, hemos dejado las compras y nos hemos cogido el resto de dinero que nos había sobrado para ir a cambiarlo a la oficina de cambio del centro comercial (no hemos necesitado pasaporte como cuando cambiamos de euros a reales).

Después hemos venido paseando por el paseo marítimo hasta el hotel, también a modo de despedida, viendo esos cuerpazos negros y cayéndosenos la baba a cada paso. A las 17:30 hemos llegado al hotel, nos hemos cambiado de ropa, hemos terminado de hacer la maleta y a las 18 h ha venido Julio a por nosotras para llevarnos al aeropuerto. El vuelo era a las 21:50 hora local y hemos llegado a Madrid a las 11 y pico del Domingo